20 de septiembre de 2013 / 02:01 p.m.

El Cairo • Las fuerzas de seguridad egipcias lanzaron ayer una operación contra un bastión islamista cerca de El Cairo, en medio de una implacable campaña de represión contra los partidarios del derrocado presidente islamista Mohamed Mursi.

El intercambio de disparos en el pueblo de Kerdasa, a las afueras de la capital, se saldó con la muerte del general Nabil Farrah, jefe adjunto de la policía de la provincia de Guizeh, según un responsable de seguridad.

El gobierno instalado por el jefe del ejército, el general Abdel Fatah al Sisi, juró erradicar el “terrorismo” en Egipto, que atribuye a los simpatizantes de Mursi (derrocado el 3 de julio por el ejército) y al movimiento islamista de los Hermanos Musulmanes.

Cientos de manifestantes que exigen el retorno de Mursi murieron en la represión de agosto, así como decenas de policías y soldados en los enfrentamientos. Más de dos mil miembros de los Hermanos Musulmanes han sido arrestados, entre ellos la mayoría de jefes de la cofradía.

A primeras horas de la mañana, de ayer, la policía y el ejército tomaron por asalto el pueblo de Kerdasa, controlado por grupos islamistas.

El 14 de agosto murieron en esa localidad 10 policías en un ataque contra la comisaría, pocas horas después de que empezara en El Cairo la violenta dispersión de los partidarios del presidente Mohamed Mursi. “La operación tiene por objetivo desalojar a los elementos terroristas del pueblo” y “encontrar a los autores de la masacre del 14 de agosto”, informó la misma fuente.

Ese día, mientras soldados y policías asesinaban a cientos de seguidores de Mursi en las plazas Rabaa al Adawiya y al Nahda del centro de El Cairo, la televisión del Estado difundía imágenes de los cadáveres mutilados de los policías de Kerdasa.

BOMBAS FALSAS

“Las fuerzas de seguridad continúan la operación en Kerdasa”, dijo el vocero del Ministerio del Interior, Hani Abdel Latif, tres horas después del inicio del ataque. Hasta el momento, catorce sospechosos fueron capturados.

El lunes, el ejército tomó el control de Delga, una ciudad de 120 mil habitantes en el centro de Egipto, en manos desde hace un mes de partidarios de Mursi, a los que las autoridades acusan de quemar iglesias.

“Delga y Kerdasa figuran entre las consecuencias más nefastas del régimen de los Hermanos Musulmanes”, apuntó Latif.

Muestra de la tensión prevaleciente en el país egipcio, el tráfico en el metro de la capital fue interrumpido ayer por la mañana durante una hora tras una alerta de bomba.

Sin embargo, los dos explosivos descubiertos en las vías de una estación del sur de la capital eran falsos, en realidad, eran “sacos de cemento de los que salían cables eléctricos para hacer creer que eran bombas pero no contenían ninguna sustancia explosiva”, dijo un responsable del Ministerio del Interior.

Desde el golpe militar del 3 de julio, que provocó la destitución y el arresto de Mursi, las fuerzas de seguridad egipcias del nuevo gobienro llevan a cabo una campaña de represión contra los partidarios de Mursi, a los que califican de “terroristas”.

:clavesReabren Gaza

-Las autoridades egipcias reabrieron ayer parcialmente el paso fronterizo con Gaza, Rafah, por el cual pudo atravesar en ambas direcciones un número limitado de casos humanitarios, tras siete días cerrado por completo, informó una fuente oficial.

-La reapertura se produce cuando el gobierno de Hamás en Gaza a escasez de medicamentos producida por el cierre de Rafah, al que se suman la destrucción por El Cairo del 95 por ciento de los túneles de contrabando y el bloqueo israelí.

-Estudiantes palestinos en Egipto forcejearon con la policía de Gaza para intentar cruzar, pero el Gobierno de Hamás insistió en que hoy sólo estaba destinado a casos humanitarios durante las cuatro horas que El Cairo lo mantuvo operativo.

— AGENCIAS