10 de marzo de 2014 / 08:01 p.m.

México.- El trovador cubano Silvio Rodríguez fascinó con su música y poesía a casi 10 mil personas que asistieron al primer concierto que ofreció en esta ciudad, como parte de su gira "Mi última cita".

Sin discursos políticos ni reproches en contra de gobiernos, el cantautor, uno de los más grandes autores de la historia de la canción iberoamericana, logró que el público se apasionara con su obra musical desde el primer instante en que apareció frente a la sala del Auditorio Nacional.

Más de 20 temas integraron su repertorio durante más de dos horas de recital y varios intentos de despedida, pues con aplausos y coreando su nombre, sus seguidores lo hicieron volver cuatro veces al escenario en la noche del domingo.

Con "Una canción de amor esta noche", "Tu mirada me espanta", "Los días del agua" y "Con melodía adolescente" inició la velada romántica al lado de ocho músicos: Jorgito Aragón, Jorge Reyes, Oliver Valdés, Emilio Vega, Niurka González y el Trío Trovarroco.

"Mariposas", que compuso en 1972 antes de visitar México por primera vez, continuó en el programa y después entregó “En cuál de esos planetas”. Entre cada tema o en el transcurso, el público lo llenaba de halagos.

"¡Silvio, eres grande!" y "¡Nunca te vayas, Silvio!" fueron algunas frases que retumbaban en el majestuoso Auditorio Nacional, pero el fundador de la Nueva Trova Cubana seguía concentrado en su música.

Con atuendo oscuro, de barba crecida surcada por canas, boina y audífonos, el cubano mantenía la vista frente al atril y pocas veces miraba hacia el público.

Un coro monumental lo acompañó en "La era está partiendo un corazón", lo mismo en "Ángel para un final", hasta que se levantó de su silla, agradeció al respetable y abandonó el escenario.

Pero el público se resistía a que la velada terminara y lo expresaba a través de gritos y aplausos. "¡Silvio, Silvio!", era la frase que con el más profundo sentimiento, retumbaba con fuerza en el Auditorio Nacional y su artista favorito no los hizo esperar tanto.

Volvió y tras colocarse de nuevo los audífonos, beber un trago del vaso a su costado y repasar sus partituras, entregó en solitario y con guitarra en mano: "Rabo de nube", que compuso en el Distrito Federal.

Luego de "Demasiado", hizo un segundo intento por irse y sus fans lo llamaron de nuevo. Volvió con el emblemático "Ojalá", que sonó con nuevos arreglos musicales y se fue otra vez, pero de nuevo lo hicieron regresar.

Ahora compartió "El necio" y "Haces bien" (Canción a una microbrigadista. Se retiró y aunque las ovaciones se prolongaron por tres minutos, el vitoreado trovador no volvió al escenario y no lo haría más, pues la música ambiental en el recinto fue la señal del adiós.

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