25 de mayo de 2013 / 02:03 p.m.

El Cairo • El ministro sirio de Información, Omran al Zubi, exigió hoy a la Liga Árabe que presente disculpas a Damasco y anule sus decisiones contra Siria, si quiere desempeñar un papel en la resolución del conflicto en el país.

En declaraciones recogidas por la agencia oficial Sana, Al Zubi aseguró que la organización panárabe "obstaculiza las soluciones políticas" y que su papel en Siria es "de destrucción inaceptable".

"La Liga Árabe debe derogar todas sus resoluciones contra Siria y disculparse públicamente ante el pueblo sirio y su Gobierno y luego nosotros examinaremos el asunto", dijo el ministro, en alusión a la participación de este organismo en hallar una salida a la crisis.

Al Zubi subrayó que su país "no confía en absoluto en algunos miembros de la Liga Árabe" y que esos "no tienen un papel ni ahora ni en el futuro" en la cuestión siria. La organización panárabe "no tiene lugar en ninguna causa del mundo árabe porque carece de sabiduría", agregó.

El titular de Información aprovechó para criticar a Catar, principal aliado de los rebeldes sirios, por violar la resolución 1373 de la ONU al financiar a los "terroristas". La Liga Árabe suspendió la participación de Siria en el organismo debido a la represión del régimen y reconoció a la oposición como representante legítima.

Las declaraciones de Al Zubi coinciden con los esfuerzos de la comunidad internacional por celebrar una conferencia en Ginebra, propuesta por Washington y Moscú, con representantes del régimen y de la oposición siria. Según informó hoy el portavoz de la Cancillería rusa, Alexandr Lukashévich, Damasco está dispuesto a participar en esa conferencia internacional.

Por su parte, la Coalición Nacional Siria (CNFROS), que aúna a la mayor parte de los grupos opositores al régimen de Bachar al Asad, aún no ha decidido si acudirá a Ginebra, pero, de hacerlo, exigirá un acuerdo marco previo para evitar unas negociaciones sin fin.

La Coalición Nacional Siria denunció también hoy que el régimen de Bashar al Asad atacó anoche con armas químicas la población de Adra, ubicada al noreste de Damasco. En un comunicado, la CNFROS señaló que, según las informaciones recibidas, las fuerzas gubernamentales bombardearon esa población con "gases químicos tóxicos", lo que causó cuatro muertos y síntomas de asfixia a al menos medio centenar de personas.

El grupo opositor pidió a la comunidad internacional que cumpla sus promesas de responder de forma "fuerte y seria" a estas acciones del régimen y rechazó que se convierta el conflicto sirio en "una crisis permanente sin que se tomen las medidas para solucionarla".

El pasado mes de abril, la oposición acusó al régimen de un ataque con armas químicas contra la localidad de Saraqeb, en la provincia septentrional de Idleb, y de otro contra la población de Daraya, en la periferia de Damasco.

El régimen sirio, que siempre ha negado el uso de armas químicas contra su pueblo, también denunció en marzo pasado un ataque con estas armas por parte de la oposición en Alepo (norte) y pidió una investigación al respecto de la ONU.

Sin embargo, hasta el momento ha bloqueado el acceso a Siria del grupo de investigadores de la ONU por considerar que el mandato de la misión permite a los expertos desplegarse por todo el país y no solo en el punto donde Damasco quiere que investiguen.

EFE