26 de febrero de 2013 / 05:30 p.m.

París • El ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, pidió hoy a la justicia francesa que se prohíba la publicación del libro "Belle et Bête" de la ensayista Marcela Iacub, por tratarse de un texto "despreciable" que se aprovecha de la su vida privada y familiar.

En la audiencia ante la jueza Anne-Marie Sauteraud, el ex ministro francés de Economía argumento que el libro, en el que Iacub relata su relación sentimental con DSK, se beneficia de "la devastación" de su vida privada.

DSK, que intenta que la Justicia impida que el libro se venda a partir de mañana en Francia, dijo estar "horrorizado" por la manera "deshonesta" en que Iacub le utilizó para escribir un relato sobre "un hombre que ya está por los suelos".

"Este asunto me supera ampliamente", señaló DSK ante el tribunal, donde criticó las prácticas de periodistas y editores "dispuestos a cualquier cosa para hacer dinero".

Marcela Iacub, investigadora en filosofía del derecho y columnista nacida en Buenos Aires en 1964, encontró a Strauss-Kahn a finales de 2011, tras haber publicado un libro en el que defendía al ex director del FMI en medio de la tormenta provocada por las acusaciones de violación lanzadas por la empleada del Sofitel.

A partir de enero de 2012 mantuvieron una relación que duró siete meses, sobre la que la escritora sacó el polémico libro en el que describe a DSK como un "medio hombre, medio cerdo".

"El hombre es horrible, el cerdo es maravilloso, pese a ser un cerdo, es decir, un ser intratable. Es un artista de las alcantarillas, un poeta de la abyección y de la suciedad", describe la escritora en una entrevista que la semana pasada publicó el semanario "Le Nouvel Observateur".

Iacub también ataca a Anne Sinclair, esposa de Strauss-Kahn, de la que está separada. Según la ensayista, Sinclair "está convencida de que tanto ella como su marido pertenecen a la casta de los dueños del mundo".

El letrado de Strauss-Kahn, Jean Veil, leyó ante el tribunal un correo electrónico que Iacub envió a su cliente en el que le pedía "perdón" y en el que argumentaba que había sido "utilizada".

Aunque el texto no menciona en ningún momento a DSK, Iacub reconoció a "Le Nouvel Observateur" que el libro trataba sobre el ex director del FMI y que la narración incluía elementos de ficción.

La última vez que los jueces galos secuestraron la edición de un libro fue cuando en 1996 prohibieron la publicación de un texto sobre el estado de salud del ex presidente François Mitterrand, dos días después de su muerte. El libro fue finalmente publicado en 2005.

EFE