12 de febrero de 2013 / 07:27 p.m.

 Corea del Norte efectuó el martes su tercera prueba nuclear en desafío a las resoluciones de Naciones Unidas, lo que desató extendidas condenas en todo el mundo, incluyendo a su único gran aliado China, que citó al embajador norcoreano en Pekín para expresarle su molestia.

Pyongyang afirmó que el ensayo nuclear fue un acto en defensa propia ante la "hostilidad de Estados Unidos" y amenazó con tomar medidas más enérgicas de ser necesario.

El Gobierno norcoreano sostuvo que la prueba tenía "una mayor fuerza explosiva" que los ensayos del 2006 y el 2009.

Su agencia de noticias oficial KCNA reportó que el país utilizó un dispositivo nuclear "miniaturizado" y más ligero, lo que indica que habría empleado de nuevo plutonio, que es más adecuado para su uso como una ojiva de misil.

El Consejo de Seguridad de la ONU desarrolló una reunión de emergencia, en la que sus miembros "condenaron enérgicamente" el ensayo y prometieron comenzar a trabajar para una respuesta apropiada, dijo el presidente del cuerpo.

El líder norcoreano, Kim Jong-un, el tercero de su línea que gobierna el país, ha presidido dos lanzamientos de cohetes de largo alcance y una prueba nuclear durante su primer año en el poder, impulsando las políticas que han acercado a su empobrecido país a convertirse en una potencia nuclear.

China, que ha dado señales de creciente exasperación con la retórica belicosa de su vecino, citó al embajador norcoreano en Pekín para emitir una enérgica protesta por la prueba nuclear, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores.

El ministro de esa cartera Yang Jiechi dijo que China estaba ""sumamente insatisfecha y se opone con determinación" al ensayo e instó a Corea del Norte a "cesar cualquier retórica o actos que puedan empeorar situaciones y a regresar al curso adecuado de diálogo y consultas lo más pronto posible"".

China es miembro permanente con derecho a veto en el Consejo de Seguridad.

El presidente estadunidense, Barack Obama, dijo que la prueba era un "acto muy provocativo" que perjudica la estabilidad en la región y describió el programa nuclear de Corea del Norte como una amenaza para Estados Unidos y la seguridad internacional.

""El peligro que suponen las actividades amenazantes de Corea del Norte justifica una acción más rápida y creíble de la comunidad internacional. Estados Unidos también seguirá tomando las medidas necesarias para defendernos nosotros y a nuestros aliados"", dijo Obama en un comunicado.

La embajadora estadunidense ante la ONU, Susan Rice, dijo que Washington y sus aliados intentan "incrementar" las sanciones aplicadas por los ensayos de Pyongyang en 2006 y 2009. Corea del Norte es uno de los países con más sanciones en su contra y tiene pocos vínculos económicos externos a los que apuntar.

La magnitud del ensayo fue dos veces mayor a la del 2009, dijo Lassina Zarbo, directora de la división de datos internacionales de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de Pruebas Nucleares (CTBTO, por sus siglas en inglés), con sede en Viena. El Servicio Geológico de Estados Unidos dijo que las pruebas provocaron un evento sísmico de magnitud 5,1.

— REUTERS