29 de julio de 2013 / 12:13 a.m.

 

Egipto • Sangrientos enfrentamientos se desataron el domingo durante los funerales de varios partidarios del derrocado presidente islamista de Egipto, al tiempo que el líder supremo de la Hermandad Musulmana exhortó a sus seguidores a mantenerse firmes después que más de 80 ellos perecieron en la violencia del fin de semana.

En lo que crea condiciones para nuevos choques, el presidente interino colocado por los militares dio al primer ministro la autoridad para permitir que las fuerzas armadas arresten a civiles, en lo que funcionarios del gobierno dijeron podía ser el preludio de una importante ofensiva contra los partidarios del presidente derrocado Mohamed Morsi o extremistas islámicos que han arreciado sus ataques contra las fuerzas de seguridad en la península del Sinaí.

La amplitud del derramamiento de sangre ha dado al traste con las esperanzas de reconciliación entre los dos campos políticos del país, profundamente separados por el golpe militar del 3 de julio que derrocó al primer presidente egipcio electo democráticamente después de las protestas de millones de ciudadanos que exigían su renuncia.

Los islamistas rechazan tajantemente al nuevo gobierno e insisten en que la única solución a la crisis es el regreso de Morsi a la presidencia. Mientras tanto, el gobierno interino mantiene un plan de transición expedito para regresar a un gobierno democráticamente electo el próximo año.

El ministro del Interior, a cargo de la policía, también prometió enfrentar decisivamente cualquier intento de desestabilizar el país, una advertencia velada a los partidarios de Morsi que ocupan dos plazas en El Cairo en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad que ya lleva un mes.

Mientras tanto, la comunidad internacional ha pedido a las partes que se contengan.

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, emitió el sábado un comunicado en el que expresó en términos fuertes a las autoridades egipcias que es "esencial" que respeten el derecho a las protestas pacíficas y pidió a ambas partes que comiencen "un diálogo político sustancial para ayudar al país a apartarse del precipicio".

El peor brote de violencia desde el derrocamiento de Morsi ocurrió el sábado antes del amanecer, cuando la policía y civiles armados abrieron fuego contra los partidarios del presidente derrocado mientras trataban de ampliar su campamento trasladándose a un bulevar cercano.

Jaled el-Khatib, director del Departamento de Emergencias y Cuidados Intensivos del Ministerio de Salud, dijo el domingo que la cifra de muertos había llegado a 80. Sin embargo, un funcionario en la principal morgue de la capital dijo que eran 83 tras recibir 11 fallecidos más el domingo por la tarde. El funcionario habló a condición de no ser identificado porque no está autorizado a declarar a la prensa.

Las autoridades reconocieron que la mayor parte de los muertos en El Cairo eran manifestantes, pero el Ministerio del Interior informó que algunos policías también resultaron heridos.

Funcionarios de la Hermandad Musulmana, a la que pertenece Morsi, y sus aliados criticaron acerbamente lo que calificaron de una nueva "masacre", semanas después que los enfrentamientos del 8 de julio con efectivos del ejército en El Cairo dejaron más de 50 partidarios de Morsi muertos.

Civiles, algunas veces armados, se unen con frecuencia a la policía en las manifestaciones en El Cairo. En algunos casos parecen ser policías vestidos de civil, y en otros vecinos que respaldan a las fuerzas de seguridad.

Un video colocado el domingo en redes sociales muestra a policías y hombres vestidos de civil apuntando sus fusiles a los manifestantes, que tenían puestos cascos industriales y protección corporal casera detrás de barricadas improvisadas.

Otro video, publicado por el Ministerio del Interior, muestra a manifestantes que arrojaban piedras y cocteles Molotov a las fuerzas de seguridad desde las barricadas. Se ve a un hombre enmascarado con lo que parece ser una pistola grande plateada.

No se pudo confirmar independientemente la veracidad de los videos, pero en general cumplen con los estándares que suele solicitar The Associated Press.

Los enfrentamientos comenzaron horas después que millones de personas respondieron a una exhortación del jefe militar, general Abdel Fatá el Sisi, a retomar las calles en una muestra de apoyo para proporcionar un mandato con el fin de que él y la policía confronten la violencia y el "terrorismo potencial".

Otros dos hombres perecieron y varios otros resultaron heridos en choques que siguieron a los funerales de dos partidarios de Morsi el domingo en dos ciudades al norte de El Cairo, Kafr el-Zayat y Puerto Said.

Mohamed Badie, líder supremo de la Hermandad Musulmana, criticó intensamente a el-Sissi en torno a los últimos hechos de violencia, al afirmar que el jefe militar encabeza un "régimen sangriento", y exhortó a sus seguidores a resistir.

AP