LIBERTAD AMPUDIA
27 de noviembre de 2017 / 07:40 a.m.

CIUDAD DE MÉXICO.- La misión de Sylvia Pasquel es empoderar a las mujeres.

"A mí me interesa hablar de las mujeres, ser una inspiración, que sepan que sí se puede, que lo que debes hacer es echarle ganas a la vida", destacó Pasquel al celebrar las 800 representaciones y el fin de temporada del monólogo No seré feliz, pero tengo marido.

“Al final de la obra empoderamos a la mujer y, bueno, el comentario que siempre me hacen las mujeres al salir es: ‘Ay, señora Pasquel, acabo de ver mi vida”. Todas salen empoderadas y eso es lo que me alegra”, agregó en entrevista previo a interpretar su última función en el Teatro 11 de Julio.

Mencionó que, a lo largo de los tres años y medio que ha trabajado en este proyecto, ha aprendido que lo primero que debemos hacer las mujeres “es casarnos con nosotras mismas y sernos fieles a nosotras mismas”.

Luego de explicar que en marzo del próximo año llevará el monólogo de gira por todo el país y probablemente regresará a la capital, añadió que este papel le ha enseñado a poner límites y amarse más a sí misma.

“También he aprendido a decir no a muchas cosas, a muchas situaciones, con amigos, con productores, con trabajo, con familia. Se aprende que en esta vida hay que saber que todo nace a partir de uno y que aprender a quererte y respetarte a tí misma es el inicio”, mencionó.

Ya maquillada y con su vestuario puesto, un pantalón negro y blusa color menta, a solo unos minutos de la primera llamada, comentó que cerró un ciclo.

“Estoy nerviosa, emocionada, triste, contenta, no porque se vaya a terminar la obra, pero de alguna manera siempre cuando termina una temporada se vienen estos sentimientos. Aprovechamos para celebrar las 800 funciones, aunque yo creo que ya son más”, expresó.



Triunfa con su público

A lo largo de la obra, el público se mostró entusiasmado y los aplausos fueron una constante ante las aptitudes histriónicas de la actriz.

“¿Cómo están mi México querido? Yo feliz de tenerlos conmigo en este día tan especial, por tres años y medio del monólogo al que amo, quiero y que me ha dado tantas cosas. Quiero que hoy se diviertan, se rían, pero también que lloren, sufran y se humillen”, dijo Pasquel al entrar al escenario, donde fue recibida con fuertes ovaciones.

Así, dando vida a Viviana, una mujer con 25 años de casada, acompañada solamente de un maniquí y la voz en off de un hombre, la actriz habló de los momentos dulces y amargos del matrimonio, así como los retos de una separación.

Luego de un minuto de ovaciones de pie, agradeció al público su apoyo y los invitó a ver un video. Otro aplauso dio paso a la develación de placa, en la que estuvo presente el producto Rubén Lara y la directora Claudia Ríos.

Itatí Cantoral y Raquel Bigorra subieron al escenario a acompañarla como madrinas de honor.







jeem