28 de febrero de 2013 / 01:58 p.m.

 

El Gobierno de Tailandia firmó hoy un acuerdo con un grupo insurgente musulmán en el que ambos se comprometen a trabajar para iniciar conversaciones de paz para poner fin a la violencia en el sur del país, informó la prensa local.

El secretario general para la Seguridad Nacional de Tailandia, Paradorn Pattanathabutr, cerró el acuerdo con Hasan Taib, del Barisan Revolusi Nasional (BRN), en Kuala Lumpur, la capital de Malasia, según el diario Bangkok Post.

""Este es otro intento del Gobierno para hacer frente a la violencia. No significa que el acuerdo de paz vaya a terminar la actual violencia"", dijo Paradorn sobre un documento cuyo contenido no se ha hecho público.

""Con la ayuda de Alá haremos todo lo posible para solucionar el problema. Llamaremos a nuestra gente a trabajar todos juntos para arreglar el problema"", dijo Hasan, que se presentó como jefe de la oficina de enlace de la organización en Kuala Lumpur.

El ""documento de consenso general para el lanzamiento de un proceso de diálogo para la paz"" fue rubricado horas antes de que la primera ministra tailandesa, Yingluck Shinawatra, y su homólogo malasio, Najib Razak, mantengan en la capital malasia su reunión anual.

En este encuentro los dos mandatarios prevén abordar la violencia en el sur de Tailandia y la posibilidad de que Malasia acoja las negociaciones entre las autoridades tailandesas y los insurgentes.

La firma del acuerdo llega tras un recrudecimiento de la violencia en los últimos meses y unas dos semanas después de que 16 militantes musulmanes murieran en un asalto a una base militar.

El Barisan Revolusi Nasional (Frente Nacional Revolucionario, en malayo) es considerado como uno de los diversos grupos que forman la insurgencia en el sur musulmán de Tailandia, donde el conflicto armado ha causado unos 5,500 muertos desde que rebrotó en 2004.

Fuentes militares tailandesas alertaron que si bien el BRN opera en el sur, este no controla a todos los grupos insurgentes, sobretodo los más activos en los actos de violencia, según elBangkok Post.

No obstante, Paradorn aseguró haber mantenido contactos con varios líderes rebeldes interesados en entablar un diálogo y que este empezará tras el regreso de la primera ministra tailandesa de Kuala Lumpur.

Los atentados con armas ligeras, asesinatos y ataques con explosivos en Pattani, Narathiwat y Yala, se repiten casi a diario a pesar del despliegue de unos 40 mil efectivos de las fuerzas de seguridad y la vigencia del estado de excepción.

Los insurgentes denuncian la discriminación que sufren por parte de la mayoría budista del país y exigen la creación de un Estado islámico que integre estas tres provincias, que configuraron el antiguo sultanato de Pattani, anexionado por Tailandia hace un siglo.

EFE