28 de agosto de 2013 / 04:31 p.m.

Bangkok • Tailandia erradicó 256 hectáreas de opio en los últimos doce meses en el norte del país, mientras que la metanfetamina supone el principal problema en el tráfico de drogas en la región, informó hoy la prensa local.

El general Preecha Chan-ocha, comandante de la Región 3 del Ejército, indicó que el Ejército destruyó en este periodo 21 granjas de adormideras en las provincias de Chiang Mai, Mae Hong Son, Tak, Kamphaeng Phet, Lampang y Nan.

Sin embargo, el militar reconoció que los cultivo ilegales de opio, con el que se elabora la heroína, aumentarán con toda probabilidad, debido a su alto precio en el mercado clandestino.

Además, señaló que las adormideras se encuentran en lugares cada vez más remotos y de difícil acceso y los grupos responsables utilizan pesticidas o mezclan tipos de plantas para resistir los productos químicos lanzados para erradicarlas. "Los plantan en surcos, como en los huertos de verduras. Esto dificulta las tareas para identificarlos cuando se realizan las inspecciones aéreas", dijo Preecha.

El general manifestó que la metanfetamina, una droga de diseño muy popular en Tailandia, supone el principal problema de tráfico de estupefacientes en el norte del país, donde gran parte procede de los laboratorios instalados en Birmania (Myanmar) o Laos.

Según información de la inteligencia tailandesa, hay al menos once laboratorios de metanfetaminas en áreas cercanas a la frontera de Tailandia, incluidas zonas controladas por la guerrilla wa en el noreste de Birmania.

El "Triángulo de Oro", la región del río Mekong donde confluyen las fronteras de Birmania (Myanmar), Tailandia y Laos, es una de las regiones donde hay mayor tráfico de estupefacientes. Esta región producía el 72 por ciento del opio mundial en 1989, pero con la asistencia de la ONU consiguió reducir en gran medida la producción, que se trasladó en su mayoría a Afganistán.

Sin embargo, en los últimos años las plantaciones de adormideras han vuelto a ganar terreno en el Sudeste Asiático. Según el último informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), Afganistán concentró el 74 por ciento de la producción global de opio en 2012, mientras que Birmania fue el segundo productor mundial con el 10 por ciento.

 — EFE