2 de julio de 2013 / 05:44 p.m.

Tanzania • El presidente de EU, Barack Obama, cerró hoy en Tanzania una gira por el África Subsahariana dirigida a forjar una nueva relación de "igual a igual" con el continente, donde Washington afronta la creciente influencia de China.

"El objetivo es que África construya África para los africanos. Y nuestro trabajo es ser un socio en ese proceso (...)", afirmó Obama este lunes en la rueda de prensa conjunta con su homólogo tanzano, Jakaya Kikwete, en Dar es Salaam, capital comercial de Tanzania.

"Estamos buscando un nuevo modelo que no se base sólo en la ayuda y la asistencia", agregó el mandatario estadunidense, cuyo viaje por la región empezó el pasado 26 de junio en Senegal y le ha llevado también a Sudáfrica, si bien dejó fuera del itinerario a Kenia, país natal de su padre, porque "no era el momento".

El inquilino de la Casa Blanca llegó ayer a Tanzania, algo más de tres meses después de la visita del presidente de China, Xi Jinping, quien firmó una veintena de acuerdos con el Gobierno tanzano, incluido un proyecto millonario para construir un puerto moderno en Bagamoyo, a unos 75 kilómetros al norte de Dar es Salaam.

Desde 2009, China es el mayor socio comercial de África, con un volumen de comercial bilateral que asciende a unos 200 mil millones de dólares anuales, toda vez que unas 2 mil compañías del gigante asiático han invertido en más de cincuenta países africanos.

El pasado fin de semana, Obama -que ha ido acompañado por más de 500 empresarios- advirtió en Sudáfrica a los líderes del continente de que "se aseguren" de que las inversiones de países como China sean "buenas para los africanos".

"Ha sucedido muchas veces en la historia -prosiguió el líder estadunidense- que empresas extranjeras vienen a África a llevarse las materia primas, pero luego las fábricas y los puestos de trabajo están fuera del continente".

Con todo, el inquilino de la Casa Blanca remarcó que no se siente "amenazado" por los intereses comerciales y las inversiones de naciones emergentes como China, Brasil o India en África.

Mientras las relaciones de EU con los países africanos suelen llevar acarreadas condiciones como los derechos humanos, la democracia o la buena gobernanza, el enfoque de China es más directo y se centra en mayor medida en el comercio y la inversión.

Como ejemplo más concreto de la nueva relación que propone Washington, Obama ha anunciado durante la gira un plan para invertir 7 mil millones de dólares en la renovación de la red eléctrica en los países de África Subsahariana, a fin de doblar el número de habitantes la región con abastecimientos eléctrico.

"Más de dos tercios de la población del África Subsahariana no tiene acceso a la electricidad, pese a que el potencial de África para producir energía es grande. Eso es inaceptable en 2013", dijo anoche Obama en un foro de líderes empresariales en Dar es Salaam.

"Tenemos cortes de luz al menos una vez a la semana", comentó hoy Upendo Andrew, que trabaja como recepcionista en un hotel de la capital comercial tanzana.

"Durante la visita de Obama, hemos tenido electricidad. Cuando se vaya Obama, ya veremos. El suministro eléctrico no es bueno. No hay luz las 24 horas", declaró a Efe Hamisi Makao, un taxista de Dar es Salaam.

El presidente de EU escenificó hoy la importancia que otorga al plan con una visita a la central eléctrica de Ubungo, cerca de Dar es Salaam, que fue adquirida hace dos años por la empresa estadunidense Symbion Power.

Este lunes, Obama anunció asimismo ante el citado foro empresarial una iniciativa para impulsar el comercio con los países de África Oriental, que implicará agilizar y abaratar el transporte de mercancías entre fronteras.

"Como parte de este esfuerzo, negociaremos un tratado de inversión regional con la Comunidad de África Oriental (EAC, en sus siglas en ingles)", adelantó el líder estadunidense, sin facilitar más detalles.

Al margen de cuestiones comerciales, la gira del mandatario norteamericano se ha visto dominada también por la situación del ex presidente sudafricano Nelson Mandela, quien, a su 94 años, lleva hospitalizado en estado crítico más de una semana.

Obama consideró a Mandela su "héroe" y rindió tributo a su "coraje moral", que representa una "inspiración para el mundo" por su lucha contra el régimen racista del "apartheid" y su papel en la transición pacífica a la democracia multirracial en Sudáfrica.

Aunque no pudo ver al antiguo estadista en un hospital de Pretoria, el presidente de EU -acompañado por su esposa, Michelle, y sus hijas, Malia y Sasha- sí se desplazó a la antigua prisión de la isla de Robben, donde Mandela pasó 18 años entre rejas.

En el libro de visitas de la isla, situada frente a Ciudad del Cabo (suroeste), Obama dejó escrito: "En nombre de nuestra familia, estamos muy conmovidos por haber estado donde hombres de tanto coraje se enfrentaron a la injusticia y se negaron a rendirse".

EFE