EFE
7 de septiembre de 2013 / 09:54 p.m.

 

Bogotá • El presidente Juan Manuel Santos celebró el fin de la huelgas campesinas en cinco regiones del centro y suroeste del país y espera lograr pronto acuerdos con los manifestantes en el sur.

Santos calificó como una "buena noticia" el levantamiento de las huelgas en cinco departamentos durante un acto de entrega de cabezas de ganado en Sabanalarga, municipio del norteño departamento de Atlántico.

"En Boyacá, después de más de 120 horas de reuniones, de negociaciones, de análisis, de idas y venidas" se "firmó finalmente el levantamiento del paro agrario en los departamentos de Boyacá, Cundinamarca y Nariño", dijo al resaltar que el gobierno y los campesinos del Huila llegaron "simultáneamente" a otro acuerdo.

En concreto, el mandatario expresó su alivio por la solución en el sureño departamento del Huila, donde las protestas "se estaban volviendo ya un problema grave por las repercusiones que tenía este paro en las principales poblaciones".

También se levantó la protesta en Risaralda, según el movimiento Dignidad Cafetera, que convocó la huelga.

"Nos falta el sur, (los departamentos de) Putumayo y Caquetá", advirtió, al manifestar su confianza en que el vicepresidente, Angelino Garzón, tenga también éxito en los diálogos con los campesinos del suroeste del país, con quienes se reunirá el domingo en la ciudad de Popayán, capital del Cauca.

Asimismo, confió en que termine pronto la "tormenta", en alusión a la oleada de protestas campesinas que se inició el pasado 19 de agosto en varias regiones del país en protesta por la supuesta desatención estatal y el efecto en el campo de los tratados de libre comercio firmados recientemente por Colombia con Estados Unidos y la Unión Europea.

Estas movilizaciones dejaron bloqueos de vías, enfrentamientos entre los manifestantes y policías, heridos y centenares de detenciones, así como un deterioro de la imagen pública del presidente, según una reciente encuesta de Gallup que registró la opinión desfavorable del 72 por ciento de la población.

"Esta protesta de los campesinos colombianos es legítima y válida, y hay circunstancias difíciles que tienen que ver con la cantidad de problemas que se han venido acumulando a través de décadas", reconoció Santos al identificar este momento como el propicio para acometer una reforma en el campo.