23 de septiembre de 2013 / 03:24 p.m.

Autoridades cercan el centro comercial en Kenia; surge humo del edificio.

 

Nairobi.- Las fuerzas armadas keniatas estrecharon el cerco sobre los islamistas que mantienen a un grupo de rehenes en un centro comercial de Nairobi, tres días después de que un ataque por parte de la organización somalí Al Shabaab causara la muerte de al menos a 62 personas.

Ataque a centro comercial en Kenia deja 68 muertos

No estaba claro cuántos hombres armados y cuántos rehenes hay todavía en el centro comercial Westgate, dos horas después de que una serie de fuertes explosiones y disparos fueran seguidos por una densa columna de humo negro que fue creciendo desde una parte del recinto.

El ministro del Interior de Kenia, Joseph Ole Lenku, dijo en conferencia de prensa que los atacantes armados habían provocado el humo al incendiar colchones en un supermercado del centro comercial, y agregó que dos de los "terroristas" murieron el lunes. Otro de los atacantes había muerto el sábado.

Los extremistas -todos hombres, aunque algunos llevaban ropas de mujer durante el ataque- proceden "de todo el mundo", dijo el jefe militar de Kenia, quien añadió: "Estamos aquí combatiendo el terrorismo mundial".

Autoridades de seguridad en el lugar habían dicho que las explosiones que se escucharon a la hora del almuerzo el lunes habían sido causadas por fuerzas kenianas que trataban de entrar después de que el presidente Uhuru Kenyatta rechazara el domingo la demanda de que sus tropas se retirasen de la vecina Somalia.

Pero el ministro del Interior dijo que no tenía información de que se hubiera producido una explosión y un portavoz militar no quiso hacer comentarios. Al Shabaab había advertido que mataría a los rehenes si la policía entraba.

Lenku dijo que la mayor parte del recinto estaba bajo el control de las fuerzas gubernamentales y que era imposible escapar.

Un funcionario policial de alto rango señaló que las autoridades habían estado recibiendo asesoramiento y consejo de expertos israelíes y occidentales y que las fuerzas estaban "estrechando el cerco".

"Estamos haciendo todo lo razonablemente posible, aunque con cautela, para terminar con este proceso", dijo Lenku. "Los terroristas pueden estar huyendo y ocultándose en algunas tiendas, pero todas las plantas están ahora bajo nuestro control", agregó.

 

PREOCUPACIÓN POR AL QAEDA EN ÁFRICA

El ministro del Interior reconoció el "apoyo" de los gobiernos extranjeros pero dijo que las fuerzas keniatas estaban actuando en solitario hasta ahora.

Las potencias occidentales se han alarmado por la creciente violencia vinculada con al Qaeda en África, desde Nigeria y Mali en el oeste, Argelia y Libia en el norte, hasta Somalia y Kenia en el este del continente.

Nairobi registró uno de los primeros atentados importantes de al Qaeda cuando una bomba causó la muerte de más de 200 personas en la embajada de Estados Unidos.

Y aunque algunos analistas dijeron que el último ataque podría mostrar la debilidad de Al Shabaab tras los éxitos de las tropas keniatas en Somalia, el riesgo de más violencia internacional sigue existiendo.

Julius Karangi, jefe del estado mayor del Ejército de Kenia, calificó a los atacantes de "un grupo multinacional" y dijo que no tenían ninguna posibilidad de huir: "Si quieren, se pueden rendir. No tenemos intención de dar un paso atrás".

Las historias de los sobrevivientes del ataque al mediodía del sábado por parte de escuadrones de atacantes que lanzaron granadas y dispararon armas automáticas ha dejado en evidencia que los secuestradores están dispuestos a matar.

Incursiones similares en otras partes del mundo también sugieren que podrían estar dispuestos a morir con sus cautivos.

El presidente Uhuru Kenyatta se negó el domingo a retirar las tropas kenianas de Somalia, donde han acorralado y llevado a una posición defensiva a al Shabaab en los últimos dos años, como parte de la misión de paz respaldada por la Unión Africana en toda la frontera norte.

El presidente, que perdió a un sobrino en la matanza del sábado, se comprometió a mantenerse firme en la "guerra contra el terrorismo" en Somalia y dijo que las fuerzas kenianas podrían terminar con la toma de rehenes.

Reuters