EFE
27 de marzo de 2013 / 11:20 p.m.

Washington DC -Baltimore • El diario The Washington Post publicó hoy un editorial, el tercero en lo que va de mes, en el que vuelve a pedir una "investigación seria" del accidente en el que murieron el pasado julio los disidentes cubanos Oswaldo Payá y Harold Cepero.

En opinión del diario estadunidense hay pruebas suficientes para sospechar de la implicación del gobierno cubano en el accidente de tráfico en el que se vieron implicados el líder español de Nuevas Generaciones del Partido Popular, Ángel Carromero, que conducía el vehículo, y el político sueco Jens Aron Modig, que ocupaba el asiento de copiloto.

El Post afirma que desde un primer momento Carromero sospechó de que alguien los intentó sacar de la carretera el día del accidente y que así lo comunicó Modig en unos mensajes de móvil que envió a sus contactos en Suecia muy poco después del accidente.

"Estos mensajes no pueden ser manipulados ni suprimidos; aunque no expliquen toda la historia, deben ser tomados en serio como una importante prueba", afirma el diario, que ya a principios de mes pidió una investigación internacional por la muerte de los dos disidentes, que viajaban en los asientos traseros.

Al parecer, poco después del accidente, Modig, dirigente de las juventudes socialdemócratas suecas, envió un mensaje por su teléfono móvil en el que aseguraba: "Ángel dice que alguien ha intentado sacarnos de la carretera".

En opinión del diario estadunidense, "Sólo una investigación seria solucionará este asunto. Es lo mínimo que se puede hacer por un hombre que luchó por la causa de libertad en Cuba", indica el editorial en referencia a Payá.

El pasado 6 de marzo el diario reveló, tras una entrevista con Carromero, que el español vio cómo un vehículo con distintivo del gobierno cubano les embestía por detrás antes del accidente y que cuando fue detenido fue obligado a cambiar la versión de los hechos.

El dirigente de Nuevas Generaciones regresó a España el pasado 28 de diciembre, donde se le ha concedido el tercer grado. A raíz de la entrevista en exclusiva de Carromero con The Washington Post, un grupo bipartidista del Senado de Estados Unidos pidió que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) investigue la muerte de los disidentes cubanos.