14 de diciembre de 2013 / 05:46 p.m.

Pennsylvania. — Una tormenta de rápido avance que podría desencadenar 30 centímetros (un pie) o más de nieve durante el fin de semana llegó el sábado al nordeste de Estados Unidos mientras las cuadrillas de limpieza quedaron en alerta y las aerolíneas empezaron a cancelar vuelos.

Las empresas de electricidad, los aeropuertos y las autoridades locales se preparaban para posibles apagones, demoras de vuelos y caminos atascados mientras el público en general acudía a los comercios para acelerar la compra de regalos de temporada.

El Servicio Meteorológico Nacional anticipó caída de nieve de 15 a30 centímetros (6 a12 pulgadas) en Nueva Inglaterra, con hasta 35 centímetros (14 pulgadas) en la costa de Maine.

Las áreas al norte y oeste de la ciudad de Nueva York y el interior de Pennsylvania podrían recibir 20 centímetros (8 pulgadas) o más. Se pronosticaron 15 centímetros (medio pie) para partes de Ohio, donde comenzó a nevar durante la noche.

Las aerolíneas cancelaron unos 940 vuelos debido a la tormenta, sobre todo en el nordeste y el medio oeste. Se cancelaron casi 350 vuelos con destino o partida en Newark, New Jersey, y 172 en el aeropuerto O'Hare de Chicago. Expressjet y United cancelaron la mayor parte de sus vuelos hasta ahora.

"Es un mal día para Newark", comentó Mark Duell, un vocero de FlightAware, un cibersitio que rastrea las aerolíneas comerciales. Un 40% de los 900 vuelos de Newark han sido cancelados, dijo.

Si el clima empeora, American Airlines y Delta podrían verse obligados a cancelar más vuelos en Nueva York y Chicago, agregó. Se anticipaba que Chicago recibiría de 7,5 a15 centímetros (3 a6 pulgadas) de nieve para el sábado por la tarde.

Pero algunas áreas, incluso los centros de esquí en el norte de Nueva Inglaterra, saludaron la llegada de la nieve como el comienzo de la temporada de invierno.

Las temperaturas en Connecticut bajaron drásticamente al comienzo de la nevada el sábado y las autoridades se preocupaban por la situación de las carreteras puesto que una solución salina aplicada normalmente antes de la tormenta podría congelarse.

Los comercios minoristas vieron con alarma la tormenta en un fin de semana a menos de dos semanas de la Navidad.

Kathy Grannis, una portavoz de la Federación Nacional de Minoristas, dijo que los clientes probablemente harán compras por internet. Y observó que el fin de semana anterior a Navidad da una nueva oportunidad a comerciantes y compradores.

"Si llegara una gran tormenta alrededor del 21 o del 22 sería totalmente distinto", agregó.

AP