12 de diciembre de 2013 / 04:11 p.m.

JOHANNESBURGO, Sudáfrica. — El hombre acusado de fingir que traducía a señas al lado de gobernantes como el presidente Barack Obama, durante el homenaje póstumo a Nelson Mandela, dijo el jueves que había alucinado que ángeles ingresaban en el estadio. Añadió que padece esquizofrenia y tuvo brotes de violencia en el pasado.

En una entrevista de 45 minutos con The Associated Press, Thamsanqa Jantjie dijo que sus alucinaciones comenzaron al inicio de su interpretación a señas y que intentó no caer en el pánico porque había "policías armados a mi alrededor".

Dijo que estuvo internado durante más de un año en un hospital de salud mental.

Una viceministra del gabinete sudafricano, Hendrietta Bogopane-Zulu, anunció después en conferencia de prensa que "hubo un error" en la contratación de Jantjie.

Las autoridades intentan seguir la pista a la compañía que facilitó a Thamsanqa Jantjie como traductor a señas, pero los dueños "se esfumaron", dijo la viceministra para las Mujeres, los Niños y los Discapacitados, Hendrietta Bogopane-Zulu.

La funcionaria ofreció sus disculpas ante las personas sordas ofendidas en el mundo por la traducción incomprensible a señas que hacia Jantjie y afirmó que está en marcha una investigación para determinar cómo fue que se contrató a esa persona y cuál fue el proceso de investigación de sus antecedentes, si es que lo hubo, para concederle la autorización de seguridad.

La viceministra dijo que la compañía traductora ofreció servicios de calidad inferior, la paga que hicieron al traductor era inferior a los niveles normales y que a fin de mantener el nivel de concentración de los intérpretes, estos deben ser rotados cada 20 minutos. Jantjie estuvo en el escenario durante toda la ceremonia que duró más de tres horas.

La funcionaria se negó a identificar a la persona del gobierno de Sudáfrica responsable de la contratación de la compañía que facilitó al traductor, o cómo es que fue posible saltarse las normas mencionadas.

"Es una responsabilidad interdepartamental", dijo. "Intentamos establecer que fue lo que sucedió", agregó.

Jantjie, quien gesticuló a un metro del presidente estadounidense Barack Obama y otros que hablaron en la ceremonia de homenaje a Mandela, transmitida por televisión a todo el mundo, insiste en que hizo una buena interpretación con señas de los discursos de los diversos gobernantes.

También se disculpó el jueves por su trabajo, que ha recibido la crítica generalizada de numerosos expertos en lenguaje de señas, quienes han dicho que sólo hacía gestos sin sentido.

"Quisiera decirle a todos que si ofendí a alguien, que por favor me perdone", dijo Jantjie. "Pero lo que yo hacía, lo hacía en lo que creía era mi decisión, yo hacía lo que creo que es positivo", afirmó.

Las declaraciones de Jantjie provocan serias preocupaciones de seguridad para Obama, otros jefes de Estado y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quienes hablaron en el Estadio FNB en Soweto, la zona de habitantes negros de Johannesburgo.

Mandela, el símbolo de la lucha contra el apartheid y ex presidente de Sudáfrica, murió el 5 de diciembre. Muchos de los gobernantes y otras personalidades estuvieron a un metro (una yarda) de distancia de Jantjie durante la ceremonia.

AP.