EVA GÁNDARA | @EVAGANDARA
31 de agosto de 2016 / 09:30 a.m.

MONTERREY.- El chofer que durante más de una década trasladó a Juan Gabriel en Monterrey, habló por primera vez sobre su cliente más "Divo".

Nelson Gómez Bernal, de 70 años, concedió una entrevista exclusiva para Multimedios en la que narró sus vivencias al lado del desaparecido cantante.

"Hay artistas que ni te saludan, pero también existen los de gran renombre que te dan una palmadita en la espalda y te dicen: 'Señor, ¿cómo está?'", expresa Gómez Bernal.

Entre los recuerdos que tiene con el "Divo", Gómez Bernal asegura que a él nunca le hizo algún tipo de desplantes y que, por el contrario, era muy atento.

"A mí nunca me tocó verlo de mal humor, nunca. Al contrario, él siempre se iba feliz después de sus conciertos, se iba tarareando canciones. Hubo una ocasión que me tocó recibirlo como nunca. Su mánager Chuy Salas había llegado dos días antes que él, y cuando llegó la hora de recoger al señor en el aeropuerto me dijo: ‘No te voy a poder acompañar, ve tú’, y esa no era una función que yo hacía, siempre había ido acompañado de alguien de su equipo. 

“Entonces ese día resultó que no le habían puesto un carrito de golf que él usaba al bajarse del avión y que lo llevaba hasta las camionetas, y tuvo que caminar como 200 metros. El día estaba muy caluroso, había 40 grados y yo pensé: 'Va a venir de mal humor o algo'. Cuando voy y lo recibo me presento y me dice: 'Ay, déjame descansar que vengo muy cansado’, y se sentó en un sofá de las oficinas. La gente aprovechó para tomarse la foto del recuerdo, hasta los federales, y me dijo: ‘¿Y tú no te vas a tomar foto?’, y le dije que mejor el domingo que lo llevará de regreso, y me dijo que estaba bien.

"Yo pensé: 'Se le va a olvidar'. Pero para sorpresa mía me dijo: '¿Y la foto?' Nosotros por ética y como primer regla de nuestro trabajo es no pedir ni foto, autógrafos o interrumpir sus pláticas, a menos que te pregunten algo, y si no sabes contestar con la verdad", relató entusiasmado.

Gómez Bernal también abordó el ritmo de trabajo del intérprete.

"(Era) del aeropuerto al hotel, del hotel al lugar de su evento y viceversa. Nunca me tocó llevarlo a restaurantes ni de compras. Él comía en su habitación. La nana le hacia todo ahí, jugos; le arreglaba el pelo, se lo pintaba, le arreglaba las uñas, todo. Ella viajaba con él, era doña Angelita. Aunque durante los últimos cuatro años que vino ya no la traía, venían otras personas.

"Angelita lo recibía en el hotel, ella tenía que tener listo todo: su habitación debía estar impecable, con flores, jugos y frutas, etcétera. El señor era especial, con respeto lo digo. Había que comprarle lo que él quería. Las sábanas del hotel tenían que ser nuevas y a su gusto, igual con las toallas del baño; las mandaban comprar. Los extractores de jugos tenían que estar nuevos, tenía que tener muchas frutas y verduras que le ayudaban para su diabetes", agregó el responsable de que El Divo de Juárez llegara sano y salvo a sus compromisos.

Aseguró también que durante sus traslados no se libraron de los retenes de seguridad.

"Será hace unos seis (años) cuando estaba el ambiente caliente (inseguridad), como a unas cinco o seis cuadras antes de llegar al palenque de repente me salieron cuatro patrullas de soldados y me cerraron. Y yo me bajé, me abordó una oficial del ejército y me dijo: '¿A quién llevas ahí? ¿por qué llevan camionetas suburban?', y le dije: ‘Vamos al palenque, llevo al señor Alberto Aguilera, Juan Gabriel’, y me dijeron ‘¿Puedes abrir la puerta para corroborarlo?’, y les dije que era una persona muy especial para nosotros, que ocupaba consultarlo. Él viajaba con una capa que le tapada hasta la nariz, solo tenía la vista, y le comenté lo que estaba pasando y me dijo que estaba bien, y se destapó la cara”, contó Nelson Gómez, quien desde el 2001 inició a trabajar con el intérprete de "Amor Eterno".

Para la prensa era imposible captar al cantante fuera de un escenario o saber hacia dónde se dirigía, pues su equipo orquestaba su huida de los reflectores.

"En el hotel variábamos la salida, porque la prensa era muy astuta; había ocasiones que lo sacaba por la puerta del personal, en otra ocasión me metí al sótano del hotel por el estacionamiento del edificio de atrás. Había que buscar alternativas. Cuando él vivía al sur de la ciudad me pedían buscar alternativas. Él realmente no se daba cuenta, él solo se subía, los que me daban la orden eran sus mánagers. Él nunca anduvo con seguridad personal, aquí le ponían, pero para que la gente no se brincara al redondel", recordó Gómez Bernal.

El chofer también recordó que en una ocasión intercambió con Juan Gabriel una foto con él por un CD que incluía éxitos musicales de la época de oro de España en el que venían canciones de Isabel Pantoja y Rocío Dúrcal, a petición del cantante.