30 de julio de 2013 / 02:15 p.m.

Los jueces del Tribunal Supremo italiano se reúnen hoy para pronunciarse sobre la condena de cárcel e inhabilitación al ex primer ministro Silvio Berlusconi por el delito de fraude fiscal por el caso Mediaset.

Según las partes en este proceso, la decisión del Alto Tribunal puede no llegar hoy sino mañana o incluso el jueves.

El Tribunal Supremo sorprendió hace unas semanas con su decisión de acelerar su reunión a hoy sobre dicha sentencia del caso Mediaset, y no en octubre como se creía, al explicar que en agosto habrían prescrito algunos de los delitos que se imputan a Berlusconi.

Los jueces comenzaron la audiencia sobre las 12:00 horas (10.00 GMT) y se prevé que dure hasta las 19.00 horas (17.00 GMT).

El abogado de Berlusconi, Franco Coppi, antes de entrar en el aula explicó que no se pedirá aplazar a septiembre la decisión y adelantó que creen que "la sentencia puede llegar mañana o probablemente el jueves".

Según la praxis, primero se leerá el sumario de estos siete años de proceso, que comenzó en 2006, y después tomarán la palabra para su alegato tanto Coppi como el fiscal Antonio Mura.

En Italia se viven horas de nerviosismo a la espera de saber si Berlusconi, de 76 años, desaparecerá así de la escena pública, dejará huérfano a su partido y pondrá en la cuerda floja al Gobierno de coalición liderado por Enrico Letta, del Partido Democrático (PD).

El pasado 8 de mayo el Tribunal de Apelación de Milán condenó a Berlusconi a cuatro años de cárcel -rebajados a un año por la llamada ley del indulto- y a cinco de inhabilitación en el desempeño de cualquier cargo público y confirmó la pena emitida en primera instancia.

Berlusconi ha sido declarado culpable de fraude fiscal al considerar que su grupo audiovisual, Mediaset, evadió al fisco cerca de siete millones de euros y los desvió a cuentas en el extranjero procedentes de los derechos de transmisión de películas estadounidenses entre 2002 y 2003.

La posible condena no sólo supondrá que tendrá que cumplir un año en arresto domiciliario, ya que es mayor de 70 años, o si lo prefiere realizar durante este tiempo trabajos socialmente útiles, sino que significará su salida definitiva de la política.

Durante los cinco años de inhabilitación tendrá que dejar el Parlamento, no podrá presentarse a las elecciones, liderar un partido o participar en mítines, y además perderá todos los títulos y condecoraciones como la de "Cavaliere del trabajo".

Pero además su condena puede pesar sobre la suerte del actual Ejecutivo ya que su partido, el Pueblo de la Libertad (PDL), forma parte del Gobierno de coalición nombrado en abril para sacar al país del callejón sin salida en el que estaba tras las ajustadas elecciones de febrero.

Berlusconi ha manifestado en varias ocasiones que su posible condena no supondrá la caída del Ejecutivo de Enrico Letta, pero el área dura del PDL no esta de acuerdo y muchos parlamentarios han amenazado con abandonar la mayoría.

No obstante la tensión que se vive en el país, la sentencia aún no está escrita pues mañana el Alto Tribunal podría decidir un aplazamiento de varios días o incluso a después del 15 de septiembre.

También el Tribunal Supremo puede absolver definitivamente a Berlusconi o indicar que vuelva a realizarse un nuevo juicio en apelación y en ese caso algunos de los delitos prescribirían.

En caso de condena, debido a la inmunidad de la que gozan los parlamentarios, y Berlusconi es senador, el Parlamento tendrá que decidir con un voto secreto para dar su autorización a la efectividad de la sentencia.

EFE