26 de febrero de 2013 / 01:53 p.m.

Un escenario muy delicado, cercano a la ingobernabilidad, se abrió ayer en Italia al conocerse los resultados de las elecciones en la tercera economía de Europa, que arrojan un Parlamento bloqueado sin clara mayoría y que depende de un irreverente líder antisistema, el humorista Beppe Grillo, para negociar.

Con prácticamente 100 por ciento de los centros de votación escrutados, la coalición de la izquierda de Pier Luigi Bersani, del Partido Demócrata (PD), ganó la mayoría de los escaños en la Cámara de Diputados por escaso margen, informó el Ministerio del Interior.

Según estas cifras, Bersani se impuso con 29.55 por ciento de votos, contra 29.18 por ciento para la coalición de derecha del ex primer ministro Silvio Berlusconi.

En el Senado, Bersani ganó 97 escaños con 31.63 por ciento de votos, contra 110 para Berlusconi, si bien este solo obtuvo 30.71 por ciento de los sufragios.

El sistema electoral italiano es complicado a nivel del Senado, donde bonifica a la mayoría sobre una base regional, de modo que casi 12 horas después del final de los comicios de domingo y lunes los resultados eran aún inciertos.

Así, el diario La Repubblica (izquierda) da una mayoría relativa en el Senado a la derecha con 114 bancas, contra 113 para la izquierda, mientras que el diario Corriere della Sera (conservador) da a la izquierda 121 escaños contra 117 a la derecha.Con todo, en el Senado no habrá mayoría clara, ya que ninguna coalición cuenta con los escaños suficientes.

“Es evidente el que país atraviesa una situación muy delicada”, declaró Bersani y aseguró que el resultado “será administrado teniendo en cuenta los intereses de Italia”.

Si bien la coalición de centroderecha de Silvio Berlusconi no alcanza la mayoría, la formación centrista del tecnócrata y primer ministro saliente, Mario Monti, queda en peor situación y no sería mayoría incluso si se aliara con la izquierda o con la derecha.

Monti, el ex comisario europeo de la Competencia, después de 13 meses de medidas de austeridad aplaudidas por Bruselas pero repudiadas por los italianos, no pasó del cuarto puesto tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados y quedó por debajo de sus expectativas.

Pese a no ganar Il Cavaliere Berlusconi logró un resultado notable: acortó la ventaja con Bersani gracias a una campaña mediática llena de promesas e hizo olvidar los escándalos judiciales y sexuales que él protagonizó en 20 años de vida política y que en 2011 le costaron el puesto.

“Es un resultado extraordinario que demuestra que Berlusconi como político no se ha acabado y ojalá que muchos no lo olviden”, dijo Angelino Alfano, secretario del Pueblo de la Libertad (PL) del multimillonario de los medios.

Con una participación de 75.17 por ciento, inferior en 5.33 puntos a la de los comicios de 2008, estas primeras elecciones celebradas en invierno en Italia ven a su vez la irrupción con fuerza de la antipolítica del cómico Beppe Grillo.

El resultado del Senado es clave por la peculiaridad de su sistema electoral, que da el premio de mayoría a la coalición vencedora en un reparto región por región, con territorios como el de Lombardía (norte), que aporta casi 50 senadores.

Precisamente en Lobardí, la coalición de Berlusconi, quien lanzó como promesa estrella la devolución del impuesto sobre la vivienda pagado en 2012, se llevó el premio mayor, con 37.62 por ciento de votos, frente a 29.73 para la coalición de Bersani.

El resultado, junto a los de otras regiones, da un escenario en el cual, con un total de 315 miembros electos, la centroizquierda conseguiría 119 escaños en el Senado, frente a los 110 de la centroderecha de Berlusconi, los 56 de Grillo y 19 de Monti.

Ante esto, un escenario es un gobierno de unidad nacional que reforme el sistema electoral y llame a nuevos comicios.

 — AGENCIAS