7 de diciembre de 2013 / 03:27 p.m.

Yaundé.- Un nuevo contingente de 350 soldados franceses entró hoy desde Camerún en la República Centroafricana, como parte de la intervención iniciada el pasado jueves para atajar la violencia en este país, que ha causado al menos 300 muertos en los últimos días.El gobernador de la camerunesa Región del Este (fronteriza con la República Centroafricana), Samuel Ivaha Diboua, confirmó a Efe que "las tropas francesas empezaron a cruzar la frontera anoche y acabaron esta mañana".Según fuentes militares francesas, el contingente está formado por unos 350 soldados.Testigos de la ciudad camerunesa fronteriza de Garua Boulai dijeron a Efe que vieron "unas columnas de militares franceses cruzando la frontera y tomando la dirección de Bouar", ciudad del oeste de la República Centroafricana."El Ejercito francés no ha encontrado ningún obstáculo" para penetrar en la, aseguró a Efe el comerciante camerunés Njipou Mama, testigo del movimiento de tropas.Francia tenía unos 650 militares en su base de Bangui, la capital centroafricana, cuando empezó la operación el jueves, una cifra que debía doblarse rápidamente, según afirmó el presidente de Francia, François Hollande, ese mismo día.En las últimas semanas, se han registrado choques entre partidarios del grupo Séléka, que el pasado marzo dio un golpe de Estado que derrocó al presidente centroafricano, François Bozizé, y sus partidarios, agrupados en las milicias de autodefensa "Anti-Balaka" ("antimachete" en sango, la lengua nacional).Los enfrentamientos se intensificaron el pasado jueves tras los ataques de los "Anti-Balaka" horas antes de que la ONU autorizase la intervención militar de Francia, junto a una fuerza africana, para proteger a la población civil y restablecer el orden en ese país.Los "Anti-Balaka" (cristianos) han atacado a civiles musulmanes, confesión de los miembros de Séléka pero minoritaria en el país, lo que ha provocado represalias.La crisis de la República Centroafricana comenzó cuando, el pasado 24 de marzo, la capital fue tomada por los rebeldes de Séléka, que asumieron el poder en el país tras la huida de Bozizé al exilio y se formó un nuevo gobierno encabezado por Michel Djotodia.

EFE.