24 de febrero de 2013 / 03:28 p.m.

Madrid • La Casa del Rey "no opinó, asesoró, autorizó o avaló" las actividades que Iñaki Urdangarin desarrollaba en el Instituto Nóos, según afirmó el propio duque de Palma, quien también desvinculó de la trama a su esposa, la infanta Cristina, tras declarar ayer ante el juez en un juzgado de Mallorca, en las Islas Baleares (Mediterráneo español).

Antes de declarar, Urdangarin tuvo que soportar los insultos de unas 300 personas que le gritaron de todo al yerno del rey Juan Carlos de Borbón, acusado de malversación de fondos, evasión fiscal y fraude a la administración a través de dicho instituto del que, según el magistrado, el duque de Palma y su ex socio, Diego Torres, habrían obtenido ilícitamente más de 6 millones de euros.

Antes de que comenzara a responder las preguntas del juez José Castro, Urdangarin expresó su deseo de leer una declaración.

"Quiero declarar que, como consecuencia de la entrega y difusión de determinados correos y documentación presuntamente relacionados con este procedimiento, se ha producido en las últimas semanas un desplazamiento del foco de esta instrucción, de los hechos propiamente dichos hacia un proceso público al pretendido papel de la Casa Real en los mismos", comenzaba el escrito.

"A este respecto, declaro que la casa de su majestad el rey no opinó, asesoró, autorizó o avaló las actividades que yo desarrollaba en el Instituto Nóos", continuó.

"Por el contrario, cuando tuvo conocimiento de la existencia de reproches políticos a las administraciones públicas contratantes, la casa de su majestad el rey me trasladó las recomendaciones oportunas para que dejara de realizar una actividad que no consideraba adecuada para mi ‘estatus’ institucional y así lo hice", finalizó el duque.

Tras leer esta declaración, el magistrado José Castro realizó una serie de preguntas al duque de Palma durante 30 minutos. A continuación, Iñaki Urdangarin respondió los cuestionamientos de los fiscales anticorrupción, Juan Carrau, Pedro Horrach, Miguel Ángel Subirán y Ana Lamas, según fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Baleares.

Se dio la circunstancia de que ésta fue la primera vez que coinciden en un mismo interrogatorio los cuatro fiscales anticorrupción de las islas.

El marido de la infanta Cristina declaró una semana después de Diego Torres, ante el mismo juez.

En esa ocasión, el ex socio del duque presentó numerosos correos electrónicos en los que se vincularía directamente al rey con los “negocios” —del propio Torres, así como de su yerno— y otros documentos durante su comparecencia ante el instructor del caso Nóos.

"Borbones a los tiburones"

Durante su declaración, Urdangarin insistió en que la infanta Cristina no tenía nada que ver con los negocios del Instituto Nóos, al tiempo que negó tener cualquier tipo de cuenta bancaria en el extranjero, ni ningún testaferro para desviar fondos procedentes de dicho organismo, versión opuesta a la que sostiene la Fiscalía.

El yerno de Juan Carlos de Borbón reiteró que abandonó el Instituto Nóos en 2006, por lo que, insistió, a partir de ese año se desvinculó totalmente de ese organismo "no lucrativo".

Asimismo, Urdangarin señaló que no tenía capacidad de poder de gestión en la Fundación Deporte, Cultura e Integración Social (FDCIS) de la empresa Madrid 16 a la que se incorporó tras desvincularse del Instituto Nóos.

Durante prácticamente toda la declaración de Urdangarin, unas 300 personas se manifestaron a las puertas del juzgado contra el duque, la monarquía española y en favor de la República.

Entre banderas republicanas, los manifestantes corearon gritos como" y "No hay pan para tanto chorizo (ladrón)", mostrando pancartas con lemas como "El duque en Palma no" o "Iñaki: tu pasado em-palma-do, tu presente embargado y tu futuro encarcelado”.

JOSÉ ANTONIO LÓPEZ