5 de noviembre de 2013 / 08:52 p.m.

Ciudad del Vaticano.- Los católicos no deberían esperar cambios rápidos en las normas de la Iglesia relativas al divorcio, la anticoncepción y el matrimonio homosexual, aunque la mayoría de ellos expresen puntos de vista discrepantes en un sondeo que se llevará a cabo en todo el mundo, dijeron el martes funcionarios del Vaticano.

La Santa Sede ha enviado una encuesta de 39 preguntas a sus diócesis de cara a la reunión extraordinaria de obispos -o sínodo- sobre la familia, prevista para octubre de 2014.

Las preguntas tocan temas como el matrimonio homosexual, el control de la natalidad y cómo debería tratarse a los católicos que se han divorciado y se han vuelto a casar en el seno de una Iglesia con mil 200 millones de fieles.

"No tenemos deseos de reabrir todos los debates sobre la doctrina católica", dijo el coordinador húngaro del sínodo, el cardenal Peter Erdo.

"No es una cuestión de opinión pública", manifestó.

Agregó que en el sínodo se debatirá cómo hallar soluciones a situaciones pastorales difíciles en el marco de la doctrina que ya tenemos.

El cuestionario, sin embargo, aborda temas que eran tabúes en el pasado, como la forma de incluir a los niños adoptados por parejas homosexuales en la Iglesia.

También tiene partes sobre uniones de personas del mismo sexo, laeducación de los niños en matrimonios irregulares y la apertura de la pareja casada a la vida.

La semana pasada se filtró una copia de la encuesta en Estados Unidos a través del National Catholic Reporter, lo que despertó la especulación sobre si el sondeo podría llevar a cambios en las normas de la Iglesia.

La última decisión es del Papa

Sin embargo, las autoridades del Vaticano dejaron claro que el cambio, si lo hubiera, se produciría lentamente y que correspondería al papa Francisco decidir qué hacer con los resultados de la encuesta y las deliberaciones del sínodo.

"El sínodo no toma decisiones basadas en la mayoría de la opinión pública. No funciona así", dijo el arzobispo italiano Bruno Forte, que será el secretario general del sínodo.

No obstante, sería un error del sínodo ignorar el resultado si gran parte de la opinión pública siente de una cierta manera, opinó.

"Tendremos que reflexionar, rezar y que (el Papa) arroje luz sobre ello", añadió.

El Papa utiliza tradicionalmente las conclusiones de los sínodos, que se celebran en el Vaticano, para escribir sus propios documentos, o exhortaciones apostólicas, sobre una cuestión concreta, en este caso la familia.

La Iglesia enseña que los homosexuales han de ser tratados con respeto, pero no aprueba el matrimonio entre ellos. Dice que las tendencias gay no son pecado, pero sí los actos homosexuales.

Sin indicar que fuera a haber un cambio en tales enseñanzas, Francisco dijo que la Iglesia debería ser más piadosa con los homosexuales y juzgarlos menos.

Reuters