AP
21 de octubre de 2016 / 01:29 p.m.

LONDRES.- La frenética acción de Inferno, la más reciente adaptación cinematográfica de un thriller de Dan Brown, lleva incrustada una advertencia sobre los peligros de buscar soluciones simples a problemas complejos. El actor Tom Hanks dice que el tema hace eco en la actual contienda electoral por la presidencia estadounidense.

Inferno coloca al profesor Robert Langdon (Hanks) en el camino de una plaga mortal elaborada por el científico millonario Bertrand Zobrist (Ben Foster) con un fin humanitario retorcido: acabar con las guerras, la pobreza y el hambre exterminando a la mitad de la población mundial.

Hanks dice que la creencia de que existe una respuesta de un solo paso para todos los problemas es alarmantemente pertinente.

"A lo largo de la historia ha habido una gran cantidad de gente que dice: este es el problema, esto es lo que lo causó y todo lo que tienen que hacer es lo que yo sugiero, hay una salida fácil para hacerlo desaparecer", dijo Hanks.

"Es muy simplista, es muy reaccionario. Es casi como la aceptación fundamental de un tipo de ignorancia [...] Pero pienso que es parte del discurso político", agregó. 

Hanks claramente tiene en mente la competencia entre Donald Trump y Hilary Clinton.

Estados Unidos, dice, necesita "visión y liderazgo y alcance, en lugar de un almacén único con todas las soluciones".

"No soy un activista político ni tampoco un animal de política, pero diré que, mira, yo voy a votar por ella, porque creo que este es un maratón para resolver no sólo los problemas más obvios, sino aquellos que están por venir", añadió el actor.