6 de febrero de 2013 / 02:57 p.m.

Barack Obama realizará en marzo su primera visita como presidente de Estados Unidos a Israel y Cisjordania, donde reside el gobierno palestino, a fin de reactivar el proceso de paz, informó ayer el Canal 10 israelí.

La visita, programada para el 20 de marzo, una semana después de concluir en Israel el plazo para la formación de gobierno y días antes de la fiesta judía del Pesaj, está siendo preparada en secreto.

Equipos de seguridad de la Casa Blanca se encuentran en la zona estos días para evaluar sus necesidades, agregó Canal 10.

“"El objetivo es reactivar considerablemente el proceso de paz"”, dijeron a la emisora fuentes oficiales israelíes, que calificaron la visita de “histórica”.

En un comunicado, la Oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se limitó a confirmar que ambos líderes “"hablaron por teléfono acerca de una visita del presidente (Obama) a Israel después de la formación del gobierno”".

“"Las dos partes coincidieron en que una visita de este tipo será una oportunidad importante para subrayar la amistad y cooperación entre los dos países”", añade el comunicado.

A diferencia de sus dos predecesores en la Casa Blanca, Bill Clinton y George W. Bush, en sus primeros cuatro años de gobierno el actual presidente estadunidense no visitó Israel ni al gobierno de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que preside Mahmud Abas en Ramala, a pesar de haber estado en la región en varias ocasiones.

Esta vez, la visita, que incluye Jordania, saldrá adelante "“después de haber recibido la promesa de que será posible reactivar el proceso de paz”", dijo el veterano corresponsal israelí Emanuel Rozen.

Entre 2009 y 2010, Obama trató sin éxito de reactivar el proceso de paz y ahora desea algún logro para la diplomacia estadunidense, añadió Rozen, que no entró en detalle sobre el alcance o significado de la gira, que tiene un alcance regional.

La Casa Blanca confirmó el viaje, pero aclaró que la fecha no era definitiva.

La última vez que negociadores israelíes y palestinos se sentaron en una misma mesa fue en septiembre de 2010, al final de una moratoria parcial de diez meses que Netanyahu había declarado en la construcción de colonias judías en Cisjordania.

Terminada la moratoria, el presidente Abas abandonó las negociaciones y desde entonces exige el cese de la colonización israelí de las tierras palestinas para volver al diálogo.

Fuentes diplomáticas en Washington confirmaron al corresponsal del Canal 10 que Obama ha recibido promesas de que podrá hacer “grandes cosas” para la reactivación del proceso negociador, y que las últimas declaraciones en ese sentido del primer ministro no han caído en saco roto.

El sábado, al recibir el encargo del presidente Shimon Peres de formar un nuevo gobierno, Netanyahu tendió la mano a los palestinos y ofreció a Abas regresar a las negociaciones.

Los resultados electorales en Israel y la voluntad del primer ministro de rodearse de una coalición amplia con el apoyo de los partidos de centro, hacen pensar que en su segundo mandato Netanyahu podría tomar decisiones en esa dirección.

Pero hasta ahora, Netanyahu no ha dado muestras en los hechos de que desea pactar una paz a largo plazo con los palestinos, sino que por el contrario, su estrategia ha estado dirigida a seguir conquistando más tierras palestinas y ampliando el espacio de Israel.

Las relaciones entre Israel y Estados Unidos se vieron enturbiadas por tensiones personales entre Netanyahu y Obama, y por divergencias surgidas entre ambos sobre el programa nuclear iraní y la voluntad israelí de lanzar un ataque en Irán, aplacada a finales de 2012 por Washington.

Pero la idea de que Obama visite Jerusalén en 2013 salió de la presidencia israelí, que organiza en junio una edición especial de la Conferencia Presidencial, foro de debates apadrinado por la jefatura del Estado, con motivo del 90 cumpleaños de Peres.

Según la versión del Canal 10, la Casa Blanca respondió positivamente a la invitación a condición de que el presidente, que estuvo en la zona por última vez en 2008 como senador y aspirante a la presidencia, tenga “una razón diplomática de peso”.

Para cerrar los últimos flecos y como visita preparatoria, Obama será precedido a mediados de este mes por el nuevo canciller, John Kerry, cuya llegada a Jerusalén y Ramala ya había sido anunciada la semana pasada.

— AGENCIAS