4 de junio de 2013 / 05:15 p.m.

Berlín • El viceprimer ministro de Turquía, Bülent Arinç, ofreció hoy disculpas a los heridos por la "excesiva violencia" con la que la policía reprimió las primeras protestas en la plaza Taksim, en Estambul, en un intento por aplacar las manifestaciones.

Con el fin de mitigar el estallido social, Arinç reconoció que la respuesta policial en las protestas iniciales contra el proyecto del gobierno de construir un centro comercial en el parque Gezi, situado junto a la céntrica Plaza Taksim, fue errónea e injusta.

"Esta violencia excesiva que fue usada en primer instancia contra aquellos que inicialmente se movilizaron para proteger el medio ambiente fue errónea e injusta. Me disculpo con esos ciudadanos", dijo Arinç en una conferencia de prensa en Ankara.

"Pero no pienso que le debamos una disculpa a aquellos que provocaron daños en las calles y trataron de impedir la libertad de la gente", agregó.

Asimismo, el viceprimer ministro turco manifestó su disposición de reunirse con los organizadores de la protesta original de Estambul, que ha escalado en una demostración sin precedentes de furia contra el partido gobernante, según el diario turco Hürriyet.

Las declaraciones de Arinç siguen el tono conciliatorio adoptado la víspera por el presidente Abdulá Gül, pero en contraste con las duras reacciones del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, objeto principal de las protestas.

Además, coinciden con el inicio de una huelga de dos días convocada por la Confederación de Sindicatos de Trabajadores Públicos, que representa a unos 240 mil afiliados, para protestar contra la represión policial contra lo que había comenzado como una protesta pacífica.

Desde el viernes pasado, miles de personas han tomado las calles en las principales ciudades de Turquía y se enfrentaron con la policía antidisturbios, que ha utilizado gases lacrimógenos contra los manifestantes, dejando al menos dos muertos y cientos de heridos.

Las manifestaciones comenzaron para protestar contra un proyecto del gobierno para construir un centro comercial en el parque Gezi, situado junto a la céntrica Plaza Taksim de Estambul, un lugar emblemático de manifestaciones masivas durante mucho tiempo.

Sin embargo, lo que comenzó como una pequeña manifestación contra el polémico proyecto urbanístico ha crecido hasta convertirse en el mayor movimiento de protesta contra Erdogan desde que fue elegido hace más de 10 años.

Desde Marruecos, donde se encuentra de visita, Erdogan expresó su confianza en que las protestas en su país terminarán en unos días."Creo que todo se normalizará en cuestión de unos cuantos días. Hoy en día la situación es más tranquila. Dentro de unos días cuando regrese (de África) ya se solucionará", dijo Erdogan, insistiendo en que las manifestaciones tienen un carácter político y no ecologista.

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