AP
10 de junio de 2017 / 12:10 p.m.

LOS ANGELES.— La víctima de Roman Polanski pidió ayer a un juez que ponga fin al caso de abuso sexual de 40 años de antigüedad por el que el director ha estado fugitivo décadas, pero no hubo indicios de que la petición termine con la saga en la corte.

Samantha Geimer dijo al juez del Tribunal Superior de Los Angeles Scott Gordon que quería que el caso termine siendo desestimado o con la sentencia en ausencia a Polanski por haber tenido sexo con ella cuando tenía 13 años. El director ha solicitado lo mismo en múltiples ocasiones sin que sean aceptadas sus peticiones.

Gordon aseguró que tomará en consideración la solicitud de Geimer y no emitió un fallo de momento.

“Estoy aquí para decir que ha cumplido su sentencia”, mencionó Geimer tras la audiencia. “No me debe nada, no le debe nada al estado de California, fuera de presentarse eventualmente. Deseo que se pueda presentar y sentir que será tratado justamente, pero no sé si eso llegue a ocurrir”.

Señaló que ha sido insultada a lo largo de los años y herida por los reportes noticiosos sobre el caso. Agregó que el juez original en el caso preguntó si su madre la prostituía y que un ex fiscal de distrito sugirió que había recibido un pago mientras otros dijeron que estaba interesada en el dinero.

“El trauma del escándalo que siguió fue tan grande que el breve encuentro con él esa noche que fue desagradable se desdibujó y se redujo. Simplemente estamos tratando de sobrevivir como familia y superar algo que no sabíamos que iba a pasar”, expresó.



jeem