1 de marzo de 2013 / 08:30 p.m.

Venezuela no tiene en agenda unas elecciones anticipadas, pero en las calles se respira un ambiente de campaña entre opositores que cocinan una estrategia a puerta cerrada y oficialistas que se muestran listos para una contienda en caso de que el cáncer le impida al presidente Hugo Chávez continuar en el poder.

El vicepresidente Nicolás Maduro, ungido por Chávez como su sucesor, y el atlético gobernador Henrique Capriles, la opción opositora más visible hasta ahora, aparecen diariamente en los medios, cruzan acusaciones, besan niños y aseguran que quieren un futuro mejor para el país petrolero.

Si Chávez, que no ha sido visto ni escuchado desde que permanece hospitalizado hace más de 80 días, se viera obligado a renunciar, el país de 29 millones de habitantes deberá ir a nuevas elecciones en un plazo de 30 días, según estipula la Constitución.

El carismático mandatario sugirió la posibilidad de que el país tuviera que ir a nuevas elecciones cuando anunció en diciembre que se debía operar de urgencia en Cuba por una reincidencia del cáncer y pidió votar por Maduro si le sucediera algo y no podía retomar el poder.

El Gobierno anunció que Chávez volvió a Caracas desde La Habana a mediados de febrero y los últimos reportes oficiales sobre su salud indican que respira con la ayuda de una cánula traqueal y se comunica con dificultad.

Su retorno no ha aclarado si retomará el mando o dará un paso al costado, ni tampoco ha detenido una ola de rumores que se extiende por el país, apuntando a que la renuncia sería el camino a seguir ya que estaría al borde de la muerte.

En las redes sociales y en las calles abundan diariamente versiones de todo tipo que son generalmente seguidas por desmentidos y rechazos de autoridades gubernamentales. El jueves no fue una excepción.

En medio de una cadena de mensajes acerca de que Chávez estaba pasando un hora difícil, su yerno y ministro de Ciencia y Tecnología, Jorge Arreaza, escribió en su cuenta de Twitter:""La lanzadera de rumores absurdos e insólitos de la derecha, no hace más que desacreditarlos y alejarlos del Pueblo"".

 — REUTERS