11 de abril de 2013 / 12:07 p.m.

Washington • Demócratas y republicanos alcanzaron ayer un compromiso en el Congreso estadunidense sobre la ampliación de las verificaciones de antecedentes judiciales antes de la compra de armas en ferias y por internet, una medida fervientemente impulsada por el presidente Barack Obama y cuyo nuevo texto será votado a partir de hoy por el Senado.

La iniciativa busca hacer obligatorias las verificaciones de antecedentes judiciales y psiquiátricos, en una base de datos de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) para las ventas de armas en internet y en ferias especializadas, dos circuitos convertidos en vías privilegiadas del flujo de armas en EU, con 40 por ciento de las ventas actuales.

“"Tenemos un acuerdo (...) para impedir a los criminales y a los enfermos y desequilibrados mentales hacerse con armas"”, anunció el demócrata Joe Manchin a la prensa.

“"Si usted va a una feria, será tratado de la misma forma que en una tienda, incluidas las verificaciones"”, explicó.

La medida “"no resolverá todo, pero será útil"”, añadió el republicano Pat Toomey, el otro autor del texto de compromiso, que deberá lograr el crucial apoyo de muchos otros republicanos.

La bancada demócrata necesita los votos republicanos para superar los 60 requeridos de un total de 100. La Cámara baja deberá evaluar a continuación los textos aprobados.

Ante una situación delicada, ayer los legisladores insistieron en que se velará por que los derechos de los propietarios de armas no se vean mermados. Un documento enviado a la prensa destaca, en negritas y subrayado, que el proyecto no “"confiscará las armas de las personas"” y no “"creará una base de datos nacional"” de propietarios de armas de fuego.

Pero el compromiso tiene menos alcance que lo que los demócratas y Obama aspiran desde la masacre en la escuela primaria Sandy Hook en Newton (Connecticut), en diciembre pasado, en la que murieron 20 niños y seis adultos: la trasferencia de armas “"personales"”, entre amigos o en el seno de una familia, queda exenta.

La primera dama, Michelle Obama, se implicó ayer por primera vez en el debate sobre el control de las armas y en un acto en Chicago, con lágrimas, pidió al Congreso que vote las reformas planteadas por su marido.

Obama “"está luchando tan duro como puede e incluyendo a la mayor cantidad de personas posible para sacar adelante reformas de sentido común para proteger a nuestros niños de la violencia de las armas"”, dijo Michelle en un acto de recaudación de fondos para apoyar a los jóvenes de Chicago y hacer más seguros sus barrios.

La primera dama recordó en su discurso, emocionada, el día que asistió en Chicago al funeral de Hadiya Pendleton, joven de 15 años asesinada a tiros días después de haber participado en el desfile de la segunda investidura presidencial de Obama.

“"Al visitar a los Pendleton en el funeral, yo no podía creer lo familiar que me sentía y me di cuenta de que la familia de Hadiya era como mi familia. Hadiya Pendleton era yo, y yo era ella"”, dijo Michelle Obama, nacida y criada en un barrio de clase trabajadora del sur de Chicago.

ClavesPresupuesto oficial

El presidente Obama presentó su proyecto de presupuesto fiscal 2013-2014 por 3.78 billones de dólares para reducir el gasto y acabar con beneficios fiscales.

Calcula un déficit de 744 mil mdd y no tocará el gasto del Pentágono, que será de 526 mil 600 mdd, casi igual al anterior. Incluye inversiones en obras y educación, y hace algunas concesiones a los republicanos.

AGENCIAS