24 de junio de 2013 / 12:48 a.m.

Para que tenga éxito el "acto de adhesión", son necesarios unos 655 mil votos para que se convoque la consulta popular.

 

Montevideo • Los uruguayos que exigen un referéndum sobre la despenalización del aborto aprobada en 2012 en el país acudieron hoy a las urnas en una jornada de sufragio voluntario que se desarrolló de forma tranquila y en la que deberán producirse más de 655 mil votos válidos para que se convoque la consulta popular.

Desde las 08:00 hora local (11:00 GMT), unas tren mil 500 mesas electorales comenzaron a recibir a cuentagotas a los interesados en respaldar la iniciativa, entre ellos uno de sus impulsores, el diputado del opositor Partido Nacional Pablo Abdala.

Tras votar en un colegio del barrio montevideano de Villa Dolores, Abdala dijo a la prensa sentir mucha "alegría" y "satisfacción" por haber logrado, con esta jornada electoral, escapar "a la agenda política cotidiana y a los temas urgentes para hablar de los temas importantes" para la sociedad.

Las mesas cerraron a las 19:30 hora local (22:30 GMT) y se espera que pocas horas después se difundan ya los resultados oficiales por la simplicidad del sufragio y porque es previsible que no acuda a votar la misma cantidad de electores que lo hace habitualmente en otro tipo de elección.

Para que tenga éxito el "acto de adhesión", que fue posible gracias a una campaña que permitió recoger este año más de 52 mil firmas (el 2 por ciento del padrón electoral), es necesario que más de la cuarta parte de ese registro, unos 655 mil ciudadanos, se acerque a las urnas a dar su respaldo de forma voluntaria.

Según las últimas encuestas, de mayo pasado, entre un 46 por ciento y un 53 por ciento de la población rechaza la despenalización del aborto, mientras que hasta un 44 por ciento la respalda.

Sin embargo, en un país donde el voto es normalmente obligatorio, nadie se atreve a vaticinar qué sucederá este domingo.

Sobre todo porque Uruguay vive una fría jornada invernal y porque por televisión retransmiten esta tarde dos importantes compromisos internacionales de las selecciones de futbol sub 20 y absoluta, un dato no menor en una nación en la que el balompié es casi una religión.

En el colegio en que votó Abdala, el ritmo de votación comenzó lento, con apenas una treintena de votos en las dos primeras horas en las tres mesas disponibles, donde pueden votar unos dos mil 400 electores.

Uno de los votantes más madrugadores fue Jorge, que pide dar voz sobre el asunto a los ciudadanos.

"El pueblo es el que tiene que decidir y no directamente en el Parlamento, creo que la gente tiene que dar su voto y eso es en realidad lo que vale", afirmó a Efe.

De la misma opinión es Laura, que además no comparte la decisión de interrumpir el embarazo por la que optan otras mujeres.

"Yo tuve dos hijos porque los quise y si hubiera tenido un tercero lo hubiera querido también. Pienso que una mujer lucha por los hijos y hace todo lo que puede y sale adelante", señaló.

El aborto fue despenalizado por el Parlamento uruguayo en octubre pasado con el voto mayoritario del oficialismo de izquierdas en medio de críticas de la Iglesia, que pidió a la sociedad que acuda a votar hoy para "respetar el derecho a la vida humana desde su concepción".

Antes de aprobarse la ley, se estimaba que en el país se practicaban más de 30 mil abortos anuales, según cifras oficiales, aunque la realidad podría doblar ese número, de acuerdo con organizaciones no gubernamentales.

En enero pasado, primer mes de aplicación efectiva de la ley, el Ministerio de Salud informó de que se realizaron unas 200 interrupciones legales de embarazos, aunque no ha vuelto a dar datos.

Entre las personalidades uruguayas partidarias de la legalización del aborto se encuentran, además del actual gobernante, José Mujica, el ex presidente Julio María Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000, Partido Colorado).

EFE