18 de junio de 2013 / 04:00 p.m.

Brasilia • La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, afirmó hoy que "la voz de la calle tiene que ser escuchada" y dijo que las multitudes que han salido a protestar en demanda de mejores servicios han "enviado un mensaje directo a los gobernantes".

Pese a episodios violentos aislados durante las manifestaciones, que este lunes ocuparon decenas de ciudades y en las que se calcula que participaron 250 mil personas, Rousseff dijo que las protestas "demuestran el valor de la democracia" y revelan que "los ciudadanos están a la búsqueda de sus derechos".

EFE