4 de junio de 2013 / 02:20 p.m.

 

 

Hong Kong • Nacido en el seno de una familia revolucionaria en 1953, el presidente chino Xi Jinping, quien hoy inicia una visita oficial a México, es un hombre discreto, de corte liberal, con experiencia como administrador y conexión en el ejército.

Ingeniero químico por la Universidad de Tsinghua, donde se educa la mayoría de dirigentes chinos, Xi nació en la provincia de Shaanxi -cuya capital es la antigua capital imperial Xian- y se unió a las filas del Partido Comunista de China (PCCh) en 1974.

Hijo del general y héroe revolucionario Xi Zhongxun, Xi ha vivido desde pequeño entre las bambalinas del poder, especialmente después de que su padre fuera nombrado viceprimer ministro y su familia se trasladara a Zhongnanhai, la residencia de los altos mandos del Partido y el Estado, durante los primeros años de la China comunista.

Pero pese a su "sangre revolucionaria", lo que ha favorecido su llegada a la cúspide del poder, su pasado está marcado por la época maoísta, como casi todos los chinos de su generación, ya que su padre cayó en desgracia en 1962 ante el "Gran Timonel" y fue purgado por el gobierno de Mao Zedong.

El joven Xi, de quien se dice que es un hombre discreto, liberal en lo económico, ferviente seguidor del Partido Comunista y muy ambicioso, fue enviado en la década de 1960 al campo, concretamente a Liangjiahe, en su provincia natal, a trabajar como campesino durante algunos años de la Revolución Cultural (1966-1976).

La rehabilitación de su padre tras la llegada de Deng Xiaoping al poder en 1978 permitió que los Xi recuperaran la influencia de antaño.

En tanto, que el joven Xi, actualmente casado por segunda vez tras un breve matrimonio infructuoso, se labraba una carrera política en las ricas regiones del sureste (Fujian, Zhejiang, Shanghai).

Sus cargos más importantes antes de acceder al Comité Permanente del Politburó y a la vicepresidencia del Estado en 2008 han sido los de secretario del PCCh en Fujian, Zhejiang y Shanghai, además de mantener siempre estrechos lazos con el ejército chino, lo que le valió la vicepresidencia de la Comisión Militar Central el mismo año.

Casado con la célebre cantante Peng Liyuan, Xi ha tenido todos estos años reputación de hombre incorruptible y trabajador que -en ocasiones como la de 2007, cuando sustituyó al jefe del PCCh en Shanghai caído en desgracia, Chen Liangyu- ha sido utilizado para resolver problemas al más alto nivel.

En su primera gira internacional visitó Rusia socio estratégico de China por sus enormes reservas de recursos naturales- y África, continente donde China se ha convertido en un gran inversionista y en el mayor socio comercial.

Este es su segunda visita reciente a México en cuatro años, después de la que realizó en 2009, y que estuvo marcada por las polémicas declaraciones filtradas por la prensa en la que aseguró que "algunos extranjeros con la tripa llena no tienen nada más que hacer que acusar a China", en relación a los llamados de Occidente a mejorar los derechos humanos en el país.

Es un protegido de la llamada "facción de Shanghai", liderada por el expresidente Jiang Zemin, y que representa los valores liberales en la economía, pero manteniendo las riendas del poder.

Los expertos en política china aseguran que estuvo a cargo de la organización de los Juegos Olímpicos de Pekín de 2008 evento que se le encargó para probar sus capacidades de líder- y algunos expertos le atribuyen la negociación entre facciones para solventar la mayor crisis interna del PCCh en décadas: el ?caso Bo Xilai.

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