14 de marzo de 2013 / 01:25 a.m.

La disidente cubana, que espera que el cambio en la isla tengá lugar "muy pronto porque noto una ebullición en la sociedad civil", reclamó a países como México una postura "exigente" respecto a la violación de derechos humanos en su país.

 

Ciudad de México • La disidente cubana Yoani Sánchez confió hoy en que "muy pronto" habrá una transición a la democracia en la isla y pidió a países como México una postura "exigente" en torno a la violación de derechos humanos en su país.

"Tengo esperanza" de que la transición se produzca "muy pronto porque noto una ebullición en la sociedad civil, un aumento de la crítica, de los espacios de polémica ciudadanos", declaró a la cadena Televisa.

"El régimen también está perdiendo mucho espacio, mucho control sobre la realidad", afirmó esta periodista y filóloga que el 18 de febrero pasado inició en Brasil una gira internacional de 80 días. Reconoció que con Raúl Castro en el poder se han producido "ciertas reformas económicas", pero destacó que "en temas de derechos civiles de asociación y expresión nada ha caminado".

En opinión de muchos cubanos, "Raúl Castro no se ha atrevido a profundizar o agilizar las reformas porque está su hermano mayor mirándolo", apuntó Sánchez en alusión a Fidel, al que describió como "un hombre que se ha quedado varado en el siglo XX".

Fidel Castro representa un "freno a las reformas", pero ya está "en la medianoche de su vida", añadió la disidente, quien lamentó la "gran confusión" que existe en muchos países de Europa y América Latina que han aflojado su postura hacia la isla.

Hay países que están mirando hacia otro lado porque creen que "Cuba se está reformando", comentó, y resaltó la necesidad de que Gobiernos como el mexicano se acerquen más a la población cubana y tengan una "posición más exigente con el tema de la violación a los derechos humanos".

Sobre los grupos que la han atacado durante su gira, la creadora del blog "Generación Y" afirmó que aunque no tiene pruebas de que el Gobierno cubano está detrás de ellos, señaló que todos han operado de la misma forma en Brasil, la República Checa, España y México.

Celebró dichos actos porque son una "muestra de que hay libertad de expresión", pero lamentó que se basen en insultos e intenten restringir su libertad de expresión.

"Respeto su derecho a hacerlo, pero tienen que respetar mi derecho a la réplica", expresó Sánchez tras recordar que desde pequeña escuchaba las misma acusaciones que ahora le hacen a ella, hacia cualquier persona que emitía críticas.

"Cualquier opositor era tachado de agente proyanqui, mercenario, reclutado por la CIA o por el Pentágono", pero esa es la estrategia del Gobierno para desviar la atención del verdadero conflicto en la isla, aseguró.

Por otra parte, en una visita horas después a la Universidad Iberoamericana, la activista cubana afirmó que a su regreso a Cuba buscará fundar un medio de comunicación "aunque esté prohibido", para mantenerse como una persona "profundamente incómoda" para el Gobierno de su país.

Explicó que con su actividad perdió su privacidad pero también le ha dejado una satisfacción enorme, al poder "quitarse la máscara en un país lleno de susurros".

Añadió que para ella el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez representó el parámetro de la figura mesiánica, cargada de grandes dosis de populismo, demagogia y acumulación de poder político y mediático. Consideró que "el sentir popular es que sin Chávez, el presidente cubano Raúl Castro se verá forzado a acelerar reformas económicas y políticas en el país.

EFE