MARCELA PERALES | @marce_reportera
15 de junio de 2016 / 02:40 p.m.

Monterrey.- "Para uno es fácil decir que no nos quedemos calladas, pero es más fácil que ellas se liberen, realmente que lo sientan en su interior que eso no está bien", dice Blanca, quien cuando era una niña fue atacada sexualmente por su tío.

Ser víctima de violación le marcó la vida, pero si algo aprendió de esa pesadilla, es que el delito se puede prevenir desde lo más básico… la información hacia los hijos.

"(Debemos) hablarles de la existencia de este tipo de delitos. Una caricia normal puede ser que le toquen el cabello, que le hagan un apretón en la mejilla, pero ciertas partes del cuerpo hay que hacerle saber al niño que son privadas, intocables", dijo la coordinadora de psicología del Centro de Integración Ciudadana, Mayra López.

En caso de que el delito no se haya podido evitar y el menor lo revele, el niño deberá ser revisado por un médico.

"En la revisión médica se va a detectar si tiene alguna lesión o daño a nivel genital o físico en cualquier región del cuerpo porque eso va a ayudar a fundamentar la denuncia", dijo la especialista.

En el caso de los adultos, que en su mayoría son mujeres, la prevención debe ser a conciencia, por ejemplo, evitar transitar por lugares solos y sin vigilancia.

"Hay que cuidar las zonas donde se transitan, que sean zonas mayormente iluminadas, procurar ir acompañadas de otra persona y sobre todo muy alertas, evitar ir con el celular o audífonos, sobre todo en horarios nocturnos", explicó la psicóloga.

Para las diferentes asociaciones que atienden a éstas víctimas, la atención psicológica es indispensable, ya que en este tipo de delito, el nivel de recuperación alcanza solo el 70 por ciento, es decir, la víctima nunca se recupera en su totalidad.

Además, el 60 por ciento de las mujeres o menores no tratados, llegan a generar pensamientos suicidas.

"Se considera como una solución al problema, porque como no se ha encontrado una alternativa para haberse rehabilitado a nivel psicológico, se considera la última alternativa para dejar de pensar en eso", dijo Mayra López.

El primer paso de recuperación es no quedarse callado, pues a decir de las propias víctimas, siempre habrá alguien a quien se pueda confiar el delito.

"En el fondo, en toda la familia tiene que haber una persona que es en la que debes confiar, tal vez no es tu papá o tu mamá, está tu hermano, tu tía", señala Blanca.