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Siempre será más fácil gritar

Las redes sociales son un reinado de opiniones donde escasean los argumentos y reina lo estruendoso.

EDUARDO TORRES | @EDUTORRESR

?Tienes que elegir un lado, es blanco o negro, no hay grises? me dijo hace no mucho una persona en Twitter cuando hablaba de Juan Carlos Osorio.

Durante el Mundial, las redes sociales explotaron como una guerra de opiniones, información y desinformación. Ahí podemos ver ejemplos de que para muchos no importa qué tan verídico sea algo, lo importante es qué tanto ruido llegue a hacer.

?No hay grises?, una clara muestra de búsqueda de conflicto mediante la identificación con un bando. Forzosamente identificarte, arraigarse, casarse con una idea y defenderla a ultranza más allá del bien y el mal. Hoy hablo específicamente del caso Juan Carlos Osorio: si eliges estar con él, debes defenderlo aunque se equivoque. Si estás en su contra, debes atacar y demeritarlo en cualquier cosa que se consiga. ¿No llega un punto donde eso se convierte en algo cansado?

Tal vez peco de ignorancia y de ?poco paseado?, pero ¿en todas las partes de mundo será igual de conflictivo opinar o tener cierta afinidad con algo como sucede en México? Incluso lo vi durante los procesos de elecciones políticas: más allá de una asignación de gobernantes, parecía como si se jugase un clásico de fútbol. Los argumentos que se daban fácilmente podría imaginarlos con términos de discusión futbolera. No importaba quién estuviera haciendo mejor las cosas, había una ceguera total para mirar hacia otros lados, como si se trata de que un color ganase y no que hubiera un bien colectivo. No hay grises, había que ganar como sea nada más para tener la razón. Y ¿no pasaba algo similar con Juan Carlos Osorio? ?Quiero que México pierda para que corran a Osorio? ?Que se den cuenta que Osorio es muy malo?.

¿Cómo entender a la gente de redes sociales? Es mucho más atractiva una opinión estruendosa, letal e incluso infundamentada pero que se haga sonar, y muchas veces es ignorada o menospreciada alguna opinión fundamentada, que ponga pros y contras, porque cuando alguien escribe o habla de esa forma no hay mucho de dónde agarrarse para pelear. Existe la posibilidad de aprender algo, de entender cierta situación, pero tal parece que eso no tiene mucho valor, no genera tanto interés.

Hace poco tiempo una cuenta de Twitter muy sensacionalista, ponía un mensaje sobre la vida de Luka Modric, finalista de la Copa del Mundo, donde se refería a una vida totalmente trágica, de haber visto morir familiares en sus manos, y algunas otras cosas más que sin ninguna duda son tristes, y una persona le escribía que eso no era del todo cierto, y le decía a detalle cuál era la verdad. Esa persona que respondió se trata del autor de la biografía de Modric; aún así el autor del mensaje le respondió que ?se informe más?.

¿Qué se puede decir con respecto a algo así? Son ejemplos muy claros de que se quiere leer lo estruendoso, y cuando hay alguna corrección en nombre de la verdad, no se dan tiempo ni oportunidad de tomarlo a bien, sino que como no es tan pasional, divertido o letal, es simplemente ignorado y menospreciado.

Estamos a pocos días de que inicie otra temporada de Liga MX, a menos días de que haya una final de Copa del Mundo, Twitter seguirá siendo el reino de opiniones sensacionalistas, sin fundamentos o con malos argumentos y seguirá dando lo mismo para mucha gente. Pero siempre habrá que hacer caso a aquellos que argumentan, e ignorar a esos que insultan para ganar algo que ni siquiera debería ser una batalla.