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Alonso identificó mejor las claves del juego

Mientras que el técnico de Rayados desarrolló mejor su sistema, Ferretti se equivocó al ubicar mal a dos de sus elementos.

EFE

Se disputó la primera parte de la segunda edición de la final regia, y el Estadio Universitario fue testigo de múltiples sucesos que significaron el marcador final, los ajustes del entrenador, aprendizajes para la vuelta y algunos de tantos partidos que hemos visto ya sabíamos que iban a suceder y sí sucedieron.

Las alineaciones

Tanto Ferretti como Alonso decidieron no especular, ninguno sacó un Xl excesivamente ofensivo, ambos tenían claro que el partido debía proponerse desde las transiciones y la presión, porque quisieran o no el ritmo del partido los iba a estar llevando a eso.

Se decidió que iniciaran Luis Quiñones y Javier Aquino, en izquierda y derecha respectivamente, mientras que a Gignac lo mantuvieron en la banca. La gran novedad al iniciar el encuentro fue poner a Carlos Salcedo como lateral por izquierda, un aspecto que se comentará más adelante.

Mientras que Rayados mantuvo o que se esperaba, incluso para beneficio del juego aéreo y contragolpe decidió colocar a Gallardo como lateral izquierdo, no lo hizo mal.

Un mal Titán

Es cierto que Salcedo es un jugador multifuncional, ha jugado como lateral por derecha, central izquierdo y diestro, pero no como lateral izquierdo. Tal vez alguien pueda encontrar un antecedente en esa posición, pero no será fácil encontrarlo porque no es bueno haciéndolo. A uno de los jugadores más importantes que tiene el equipo se decidió ubicarlo en la peor posición posible, aunque Ferretti ya para casi el final del primer tiempo lo cambió de banda, aunque ya había cometido errores de pase, de recepción y de marcaje.

Morder y ensuciar

Para hacer un buen plan de juego es fundamental conocer lo que hace tu rival, toda la liga sabe a qué juega Tigres, pero Diego Alonso fue más allá: identificó las claves de su juego, las manchó con presión e hizo que salieran mal. Interceptó, pegó, ganó por arriba, quería contragolpear y lo logró. No le importaba verse bien, quería competir con lo que tenía y sobretodo el primer tiempo lo hizo muy bien. Prácticamente no permitió que Tigres se acercara a Barovero. Encontró un gol donde siempre: balón parado con Nicolás Sánchez, y eso volvió las cosas más sencillas.

Los ajustes del segundo tiempo

Se decidió salir exactamente igual para la segunda parte por el lado de Tigres, aunque ya se jugaba otro partido por el marcador, la forma de atacar se notaba distinta, al menos un poco más intensa.

Al minuto 60 las cosas cambiaron, ingresó Damm por Aquino y Gignac por Vargas, para cambiar el 4-4-1-1 a 3-4--2-1 quedando de la siguiente forma:

Nahuel arquero

Damm carrilero derecho

Salcedo central

Ayala líbero

Meza central

Dueñas carrilero izquierdo

Carioca contención

Pizarro box to box

Luis Quiñones libre por dentro

Gignac mediapunta izquierdo

Valencia centro delantero

Pero Damm no estaba funcionando por derecha, entonces hubo un cambio entre él y Luis Quiñones, fue cuando Damm comenzó a verse un poco mejor y puso dos balones que terminaron en remates desviados. Con esto podríamos decir que ya iban dos errores de zona: primero Salcedo por izquierda y luego Jurgen por derecha.

Por parte de Rayados lo que sucedió fue que cedieron metros, pero fue distinto a lo hecho en el clásico de temporada regular. El gran error de Alonso era hacer el equipo demasiado compacto, la distancia entre centrales y atacantes no solía ser mayor a 15 metros, pero ahora sí estaban más alejados y permitían presionar alto son descuidar la parte baja. Se mantuvo en su mismo esquema, hasta que al 88 modifica a línea de 5, no hubo grandes movimientos a destacar.

El ingreso de Gignac y la ausencia de Chaka

André-Pierre tenía la encomienda clara de empatar el partido, de no estar fijo en el área para no referenciar marca y buscar el tiro desde afuera, o incluso entrando pero sin marca, y logró tirar en algunas ocasiones, sin duda el mayor peligro a favor de Tigres fue con él en el campo.

Nadie puede negar la falta que hizo Chaka Rodríguez, no había quien mantuviera la amplitud por derecha cuando Luis se interioriza (lo hizo demasiado) y se perdía tiempo, espacio y el factor sorpresa.

La vuelta

A Rayados le salió todo lo que propuso, fue un tiempo para cada uno. Tigres tuvo pocas, incluso tiró una vez más que Monterrey, pero no pudo concretar. El partido del primero de mayo tiene que ser una muestra excelsa de fútbol, no queda de otra.