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Cruz Azul y Veracruz reparten puntos en el Puerto

La Máquina no logró sacar el triunfo en el inicio de la era de Robert Dante Siboldi al frente del equipo.

Cruz Azul y Veracruz
Imago7

El mismo Cruz Azul desangelado que condenó a Pedro Caixinha le dio la bienvenida a Robert Dante Siboldi.

Sí, hubo cambio en el banquillo, se modificó la alineación, pero la falta de sangre y garra, no; La Máquina fue la misma de toda la temporada, intrascendente y desesperante.

Ante un Veracruz con mejores sensaciones –que estrenó a Enrique López Zarza– se salvó de salir con la derrota y se conformó con un triste 0-0.

Al menos Siboldi fue congruente con lo que había dicho en la semana. No improvisó posiciones, regresó a Igor Lichnovsky como central y le dio sus primeros minutos en el torneo a Rafael Baca –borrado por Caixinha–, además de darle la oportunidad a Martín Cauteruccio en la delantera ante la ausencia de Caraglio, a quien reservó para el juego del miércoles. Pero Cruz Azul fue lo mismo.

Es cierto que nadie esperaba una revolución futbolística luego de la salida de Pedro Caixinha, pero sí se hubiera pensado que habría una renovada actitud en los jugadores y el hambre de mostrarse frente a su entrenador.

No pasó. Después de un arranque aceptable se perdió en el juego. A los 12 minutos Cruz Azul parecía tomar la ventaja con un gol de Roberto Alvarado; sin embargo, fue anulado por un fuera de lugar de Jonathan Rodríguez.

Después de esa jugada La Máquina ya no se pudo plantar con claridad en el área y empezó a recurrir al disparo de larga distancia.

El peruano Yoshimar Yotún lo intentó en dos ocasiones, el minuto 30 y 35, pero en ambas se encontró con un Sebastián Jurado bien parado bajo los tres postes, en el primero no se empleó a fondo, mientras que en el segundo se estiró para desviarlo.

La Máquina de Siboldi no tenía mayor variante, en tanto que Veracruz solo encontró un aire de peligrosidad por sector derecho de donde se generaron dos centros al área, pero que Julio César Domínguez y Pablo Aguilar estuvieron atentos para despejar.

Para el complemento Veracruz se animó a atacar un poco más; la primera que generó fue una llegada de Ángel Reyna que sacó un disparo muy forzado que Jesús Corona desvió de buena manera, luego la zaga reventó. Instantes después otra vez Chuy tapó un disparo directo, pero la jugada se anuló por fuera de lugar.

La Máquina no se hallaba, por tal motivo Siboldi mandó dos cambios al 60’: Bryan Angulo por el inadvertido Cauteruccio y Elías Hernández por Édgar Méndez, pero no hubo mejora; es más, Veracruz tenía más claro lo que pretendía y se mostraba peligroso en los servicios que colgaba al área bajó una torrencial lluvia que se soltó en esos momentos.

A 20 minutos para el final Siboldi quemó su último cartucho, dándole juego a Orbelín Pineda por Yotún. Cruz Azul seguía en su monotonía y solo una jugada a balón parado parecía ser la fórmula que rompiera el cero, y ésta casi llega al 77, cuando Pablo Aguilar se levantó en un cobro de tiro libre para picar su remate con la cabeza y obligar una gran estirada de Jurado.

Luego Reyna probó a Corona que salvó del desastre a La Máquina. El empate no se rompió y para los dos debutantes fue un sabor muy diferente.

Para Enrique López Zarza, pese a que Veracruz llegó a 35 juegos sin ganar, significó arrancar con orden un proyecto del que no se espera mucho; en cambio, para Robert Dante Siboldi fue un mal resultado, porque este Cruz Azul fue la mismísima personificación de las últimas dos semanas tan agrias y desangeladas que vivió. Tiene tiempo, sí, pero jugando de esta manera, no aspira a nada en esta temporada.

DP