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Pumas y América dejan todo en suspenso

Felinos y Águilas equipararon marcador en CU: 1-1, en un encuentro en el que sus mayores promesas y porteros asumieron papel protagónico; todo se definirá en el Azteca.

Amagaron, no se hicieron daño, estuvieron cerca. Pumas y América equipararon en marcador salomónico: 1-1 en Ciudad Universitaria. Cada equipo tuvo lo suyo, aunque en realidad, los que más brillaron fueron los jóvenes Diego Lainez y Alan Mozo. El factor también fueron los porteros respectivos, Alfredo Saldívar y Agustín March.

Pumas intentaba elaborar bastante su juego, trataba de llegar a línea de fondo, apegándose a su estilo, aunque sin éxito ofensivo... Al 6', sin embargo, fue Oribe Peralta quien tuvo la más clara hasta ese momento, luego de algunos trazos que dieron como resultado que el delantero mexicano quedara prácticamente frente al arco de Alfredo Saldívar, pero el veterano erró su disparo, que salió por un costado.

Poco a poco, el juego cayó en un ir y venir inoperante. Pumas trataba de recobrar lo más rápido posible la pelota, en tanto que Las Águilas se aferraban a contragolpear por las bandas. Rebasado el 15', Diego Lainez desbordó por izquierda, llegó a línea de fondo y sacó un centro al que ni ofensivos ni defensivos llegaron. La pelota se paseó por el área de Universidad Nacional, perdiendo peligro y alejándose del gol. Era un simple aviso.

El más joven sobre la cancha puso el ejemplo minutos más tarde. Al 21', Lainez desbordó más por fuerza que por velocidad a Víctor Malcorra, ingresó de nuevo al área de Saldívar, ante la marca saliente de Luis Quintana; el juvenil parecía que centraría, pero la realidad es que sacó un disparo pegado al poste, con suficiente vehemencia y potencia para vencer al arquero. El momento anímico le pertenecía a los azulcremas.

Pumas trató de reaccionar. David Patiño, intenso desde su área técnica, intentaba recomponer el accionar de los suyos. Un tiro libre de Pablo Barrera, que exigió a Agustín Marchesín y un tiro-centro de Alan Mozo que techó al cancerbero argentino, lo mejor del repertorio felino después del tanto del apenas mayor de edad. Las Águilas todavía pudieron incrementar el marcador con una opción muy clara.

Si algo tiene la actual versión de Pumas es la capacidad para reconstruirse, una sinergia que les ha permitido acceder a resultados que no tenían en planes. Contra el América y la presión encima, Universidad saltó al segundo tiempo liberada presión, pensando en cómo igualar el marcador y consciente de que tenía las armas para lograrlo. Así fue.

Al 50', Alan Mozo primero combinó con Pablo Barrera, que le sirvió de pared y más tarde, encaró y venció a Luis Reyes, dejando la pelota prácticamente servida para que Martín Rodríguez rematara a placer y empatara el encuentro. Universidad, por instantes, recobró el brillo reciente, el que le permitió acceder hasta las semifinales. El local se sentía cómodo con el parcial y la pelota estaba de su lado.

América se sintió herido. Las Águilas intentaron recobrar el protagonismo en ataque y al 70', Luis Enrique Santander, el colegiado, les concedió un penal, que apenas segundos después Alfredo Saldívar detenía con cierta facilidad. El cobro lo erró Roger Martínez, que prácticamente regaló el disparo. Tensión absoluta en el Olímpico del Pedregal. Igualdad en el marcador y paridad nula para construir embates a favor. Empate decretado.

Pumas y América tendrán una nueva oportunidad este domingo, 90 minutos más para definir al segundo finalista del Apertura 2018. La ida sirvió para que mostraran sus armas, para que los más jóvenes decidieran jugadas fundamentales. Ellos pusieron el ejemplo, ahora falta que espectáculo llegue por cuenta de las figuras.