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El Tri cumple y gana en el Estadio Azteca antes de Rusia

La selección nacional mostró algunos matices de buen juego colectivo, pero los múltiples cambios sepultaron los argumentos favorables.

Multimedios Digital

La afición mexicana le cumplió a su selección, abarrotó el estadio Azteca, pesar de que Escocia no exigiría demasiado al Tri y le apoyó de inicio a fin. El resultado no fue el esperado y de nuevo, tampoco las formas. Lo que debía ser una fiesta, terminó por comprometer aún más las expectativas de este escuadrón de cara a la Copa del Mundo. Con gol de Giovani Dos Santos, el representativo tricolor se impuso con dificultades y así se marcha a Europa, donde se medirá a Dinamarca y finalmente, enfrentará a Alemania, en el arranque del torneo. Las sensaciones no son las mejores. 

Las gargantas de los más de 70 mil aficionados presentes en el estadio Azteca se encendieron al minuto 14 del encuentro ante Escocia.

Los tipos de más talento técnico sobre el campo coincidieron en una jugada ofensiva, en la que Carlos Vela recepcionó hacia adentro y evitó la marca del rival más cercano, para después ceder la pelota a Giovani Dos Santos y entonces, el enganche, golpeó esquinada la pelota para vencer a Jon Mclaughlin; el recinto festejaba el primer tanto.

El volumen de juego de la selección mexicana no era menor, favorecía la tenencia de pelota y los desdobles a velocidad.

Esto se notó en un desborde de Miguel Layún, que terminó con un tiro potente que pegó en el poste izquierdo del arco enemigo.

Era un aviso serio de México. Mención aparte la del jugador del Sevilla, que brindó nota alta ubicado como un elemento más de mediocampo que en la defensa; era de los jugadores más activos con ó sin el esférico en su posesión.

En los instantes finales de la primera mitad, el Tri asumió mayores riesgos; Juan Carlos Osorio permitió que los suyos asomaran más en ataque y esto se vio reflejado con un par de embates.

Escocia no oponía demasiada resistencia, su futbol era más físico que de elaboración y lo aprovechaba la selección nacional para mostrar parte de sus capacidades.

A pesar de ser un duelo amistoso, se podía prever sin problema que habría modificaciones para el complemento. Ni siquiera se había reiniciado el encuentro, cuando la afición ya tenía motivos para dedicarle una ovación, algunos de pie, a Rafael Márquez.

Estaban listas las formaciones, cuando Carlos Salcedo fue anunciado como el elemento que sería sustituido por el legendario central. Rápidamente, Guillermo Ochoa corrió para entregarle el gafete de capitán que hasta entonces portaba.

El estadio se deshizo en elogios para despedir a uno de sus hijos prodigios, que jugaba por última ocasión como seleccionado en las grama del Coloso.

Un mar de cambios por cuenta de la selección mexicana modificaron el parado, la escasa cohesión que había mostrado el equipo y sepultaron las llegadas tricolores.

Al ingreso de Márquez se le sumó el de Oribe Peralta, Marco Fabián, Jonathan Dos Santos y Jesús Manuel Corona. Escocia encontró espacios entre líneas para intentar hacer daño, aunque sin éxito aparente.

La despedida de la selección mexicana se consumó en un ambiente favorable pero mínimo juego colectivo. Les espera Dinamarca como último sinodal y finalmente, Rusia 2018. 

DP