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Arrollada por el tren cuidaba de sus nietos mientras los padres trabajaban

La abuela llevaba a los menores a la escuela, cuando repentinamente avanzó el ferrocarril dejando gravemente herida a una pequeña de 4 años de edad.

Arrollada por el tren cuidaba de sus nietos mientras sus padres trabajaban.| FOTO: AGUSTÍN MARTÍNEZ

SAN NICOLÁS.- La necesidad, y el afán de que su hija y su familia salieran adelante, motivaron a la señora Imelda Moreno a cuidar de sus dos nietos.

Con esmero, pero sobre todo con amor, veía crecer a Rodrigo y a Camila, a quienes a diario vestía, alimentaba y cuidaba, además de velar sus sueños cuando así era necesario.

Ahora, por cuestiones del destino, la mujer de 59 años ya no está más con sus seres queridos, aunque seguramente desde el cielo está al pendiente de ellos.

Es la historia de la mujer que la tarde del martes murió al ser atropellada por el tren en San Nicolás, en un accidente que dejó delicada a la pequeña Camila.

“Ella los cuidaba día y noche, porque su hija traía turnos rotativos, o sea: mañana, tarde y noche, y el papá de la niña también trabaja”, comentó Clara Rojas Rada, cuñada de la víctima.

El cuerpo de Imelda Moreno Montoya, de 59 años de edad, es velado desde la tarde-noche del miércoles en una funeraria del centro de Monterrey.

Al mismo tiempo, Camila Ortiz Rojas, de 4 años, permanece delicada en el hospital de Zona, después de que el ferrocarril le amputó su pie izquierdo y le causó traumatismos severos en la cabeza y el cuerpo.

Los habitantes de las colonias Carmen Romano y Lagos de Chapultepec, en San Nicolás, urgieron a las autoridades municipales la construcción de un paso peatonal para poder cruzar las vías en forma segura.

“Las madres de familia cruzan con los niños. Cruzan a la escuela, cruzan al mandado. Para todo tenemos que ir para allá, porque allá están los comercios y todo. Pero pues uno tiene que moverse a pie. ¿Pues qué más hace?”, aseveró Rojas Rada.

El dolor y la desesperación invaden al matrimonio integrado por Juan Ortiz y Cristina Rojas, pues tienen que multiplicarse para estar en el hospital al pendiente de su hija, y a la vez tratar de acudir al funeral de la suegra y madre.

Por su parte, los vecinos externaron su preocupación por el riesgo que representa el paso de la locomotora.

“Y a veces pasa el tren y se queda parado, y los mismos del tren les dicen a los niños que pasen por abajo, que el tren no avanzará, y pues eso también es peligro, y no deben de decirle eso a las criaturas”, dijo María del Socorro Hernández.

El fatal atropello ferroviario ocurrió poco antes de las 14:00 horas del martes en la vía a Matamoros, a la altura de las calles Servicio Postal y Francisco Montes de Oca, en los límites de las colonias Lagos de Chapultepec y Carmen Romano.

La señora Imelda llevaba a su nieta Camila al kínder, pero al paso del tren perdió pisada y ambas fueron arrolladas. Otro nieto, Rodrigo, de 8 años, resultó ileso pues sí pudo llegar al otro extremo.

dezr