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Se toman foto oficial

Con el estadio que los albergara a partir del próximo año de fondo, los Rayados se tomaron la fotografía oficial con plantel completo.

Multimedios Digital

El futuro estadio de los Rayados fue el mejor escenario para una foto oficial que se había hecho esperar. Pasadas las siete de la tarde, jugadores y cuerpo técnico arribaron en el omnibus del club para mostrarse listos y de muy buen humor ante decenas de cámaras que los esperaban desde muy temprano.

Con una estructrura tubular al 'estilo tribuna', los organizadores lograron ubicar a los protagonistas en un ángulo que captó la postal que todos los aficionados hubiesen soñado: el cerro de la silla, la enorme pared de hormigon y los jugadores se conjugaron visulamente para demostrar que la realidad de una nueva catedral rayada estaba cada vez más cerca.

Fueron más de cuarenta minutos de sonrisas y buen humor. Desde los escalones inferiores hacia arriba, el orden de los apeliidos siguio la posición en la cancha y toda la sesión se realizó sin retraso alguno.

Suazo y Pabón mostraron el estusiasmo de siempre. Se divirtieron desde que bajaron del camión entre risas y empujones. Ellos, como el resto de los delanteros, estaban a ras del suelo. Nery Cardoso seguía tranquilo y con su mutismo acostumbrado. En el centro Vucetich hacía bromas con algunos obsequios de los sponsors y toda la fotografía paracía muy vivida para perderse en una simple isntantanea.

Imposible no prestarle atención al zoologico de la Pastora; tan cerquita que muchos empezaron a jugar con las primeras ironías del nuevo inmueble. "Checale, son los tigres que estarán más cerca de nuestro estadio chingón", dijo un oportunista que soltó las carcajadas de muchos. Detrás, a escasos diez metros del plantel rayado, el olor por tanto estiercol animal demostraba que aquel aficionado no se confundía.

Mientras, y aprovechando el momento, Severo Meza se mostraba como el jugador que 'le echaba carro' a quien pasaba enfrente. Estaba hasta arriba del escenario fabricado y ni los ayudantes tecnicos se salvaban de las mofas del seleccionado nacional.

La ceremenia terminó como empezó; el aplastante calor de la tarde empujó al plantel hacia el camión y su cansino andar se perdió sin declaración alguna. Nadie quizó arriesgar comentarios sobre el clásico y el futuro estadio se despidió de sus protagonistas hasta dentro de un año.

Santiago Fourcade