Parque La Pastora enfrenta pérdidas millonarias Pasar al contenido principal
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Revelan déficit millonario en La Pastora... y podría ser mayor

Al igual que sus animales, el zoológico sufre por la pérdida de recursos.

Parque La Pastora | Roberto Alanís

MONTERREY.- Los problemas financieros que iniciaron apenas un mes posterior a su reinauguración en abril de 2019, cuando se desplomaron las visitas y por ende los ingresos, se agudizaron en el 2020, cuando el Fideicomiso del Parque Fundidora, encabezado por Artemio Garza, tomó el control de la operación.

Información obtenida por Telediario revela que La Pastora enfrenta pérdidas millonarias, que si bien coinciden con la llegada de la pandemia por el covid-19, también representan un eslabón más en la cadena de malos manejos que los parques administrados por Garza.

De acuerdo al balance financiero del zoológico, presentado por la actual autoridad estatal, en el 2020 se registraron ingresos por 2 millones 906 mil 230 pesos, producto de la venta de bienes y servicios.

En contraparte, el total de gastos fue de 16 millones 509 mil 999 pesos, de los cuales, la mitad corresponde a erogaciones por materiales y suministros, casi 6 millones se fueron en servicios generales y 2.3 más en servicios personales.

Con ello, al cierre del año pasado, el déficit del parque fue de 13.6 millones de pesos.

Finanzas de La Pastora

Para este 2021, aunque los ingresos se han duplicado hasta la fecha, La Pastora continua con una tendencia de pérdida de recursos.

El total de sus ganancias ronda los 5 millones 781 mil 417 pesos, en tanto que los gastos y otras pérdidas, alcanzan los 9 millones 241 mil 439 pesos.

El déficit del ejercicio actual, según los resultados presentados por el parque, es de 3 millones 460 mil 21 pesos, y se suma a los más de 13 millones que ya se arrastraban del año pasado.

En ambos años destaca el costo tan elevado de la nómina que paga La Pastora: en el 2020, el monto es casi igual a sus ingresos totales del año, mientras que en 2021, representa una tercera parte de lo erogado.

Lo anterior contrasta con las versiones de ex trabajadores, que a condición de permanecer bajo anonimato, relataron que los veterinarios que laboran en el lugar carecen de vocación, ya que solo cumplen con su horario y no existen guardias vespertinas ni nocturnas, por lo que si un animal requiere atención debe esperar hasta el día siguiente.

Tampoco coincide el hecho de que, durante los trabajos de transición de la semana pasada, el director del Parque Fundidora, Fernando Villarreal Palomo, asegurara que “la nómina se vio reducida importantemente” y que hubo gente que no cobró sueldo alguno por medio año.

El déficit del ejercicio actual, según los resultados presentados por el parque, es de 3 millones 460 mil 21 pesos, y se suma a los más de 13 millones que ya se arrastraban del año pasado.

En ambos años destaca el costo tan elevado de la nómina que paga La Pastora: en el 2020, el monto es casi igual a sus ingresos totales del año, mientras que en 2021, representa una tercera parte de lo erogado.

Lo anterior contrasta con las versiones de ex trabajadores, que a condición de permanecer bajo anonimato, relataron que los veterinarios que laboran en el lugar carecen de vocación, ya que solo cumplen con su horario y no existen guardias vespertinas ni nocturnas, por lo que si un animal requiere atención debe esperar hasta el día siguiente.

Tampoco coincide el hecho de que, durante los trabajos de transición de la semana pasada, el director del Parque Fundidora, Fernando Villarreal Palomo, asegurara que “la nómina se vio reducida importantemente” y que hubo gente que no cobró sueldo alguno por medio año.

Otra versión encontrada es que Villarreal Palomo garantizó que, pese a las pérdidas, a los animales nunca les faltó nada, pero en julio del año pasado, al solicitar un rescate de 10 millones de pesos mensuales para los parques bajo su administración, el propio Artemio Garza advirtió que estaba en riesgo el alimento para las especies del zoológico.

De hecho, el mandato del presidente del Fideicomiso al frente de dichos espacios terminó por afectar negocios que por años fueron redituables, como el propio Fundidora, que de ser autosustentable, terminó solicitando el apoyo del Gobierno estatal.

Lo mismo ocurrió con Plaza Sésamo, que después de décadas operando terminó por cerrar sus puertas, o el Museo del Papalote, uno más de los damnificados por la gestión de Garza.

Ambientalistas también cuestionaron que con Artemio Garza se perdió la vocación como área verde del Parque Fundidora, pues de estar planeado para ser un pulmón del área metropolitana y un referente para actividades deportivas y recreativas, de unos años a la fecha se convirtió en un escenario para espectáculos, contrario a espacios similares como Chipinque, que mantienen su vocación original.

rcm