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Estudio en ANIMAL demuestra que NO NECESITAS el cerebro para poder dormir

¡Impresionante hallazgo!

Nuestros cerebros necesitan dormir para funcionar correctamente. Pero resulta que no necesitas cerebro para dormir. En un nuevo estudio, los investigadores identificaron un estado similar al sueño en un pequeño animal de agua dulce llamado hidra, que tiene una anatomía simple y carece de cerebro.

"Ahora tenemos pruebas sólidas de que los animales deben haber adquirido la necesidad de dormir antes de adquirir un cerebro", dijo en un comunicado el autor principal del estudio, Taichi Q. Itoh, profesor asistente de la Universidad de Kyushu en Japón.

El estudio, publicado recientemente en la revista Science Advances, tiene implicaciones para nuestra comprensión de la razón por la que evolucionó la necesidad. El sueño es casi universal en el reino animal, visto en humanos y todos los mamíferos, así como en insectos e incluso lombrices intestinales. Sin embargo, todas estas criaturas tienen alguna forma de sistema nervioso central o cerebro, por lo que los científicos no sabían si la evolución del sueño precedió a la del cerebro o viceversa.

Las medusas, un pariente de las hidras que también carecen de cerebro, también han demostrado un comportamiento similar al del sueño, informó Live Science anteriormente. Pero el nuevo estudio se suma a estos hallazgos al mostrar que las hidras no solo duermen, sino que también responden a las mismas moléculas que regulan el sueño en humanos y otros animales avanzados.

"Según nuestros hallazgos y los informes anteriores sobre las medusas, podemos decir que la evolución del sueño es independiente de la evolución del cerebro", dijo Itoh.

Para el estudio, los investigadores utilizaron un sistema de grabación de video, esencialmente una "cámara de hidra", para monitorear el movimiento de las hidras y determinar si habían entrado en un estado de sueño o en un estado de movimiento reducido que podría interrumpirse con una linterna.

Descubrieron que las hidras tenían ciclos de estados activos y de sueño que duraban aproximadamente cuatro horas cada uno. Además, interrumpir el estado de sueño de las hidras, con vibraciones o cambios de temperatura, dio como resultado signos de falta de sueño; por ejemplo, las hidras necesitaban dormir más tiempo después y mostraron un crecimiento celular reducido.

Los investigadores también expusieron las hidras a sustancias químicas involucradas en la regulación del sueño en las personas, incluida la melatonina y el neurotransmisor, o sustancia química del cerebro llamada GABA. La exposición a estos dos productos químicos aumentó la actividad del sueño en las hidras.