La despersonalización: sus síntomas son sentirse vacío y adormecido emocionalmente Pasar al contenido principal
+
Próximos 5 días
Pronóstico en video

La despersonalización: sus síntomas son sentirse vacío y adormecido emocionalmente

¿Te has sentido vacío, desconectado de la realidad y de lo que pasa a tu alrededor o incluso, desconexión con tu cuerpo? Si estas preguntas te hacen sentido puede que este lidiando con la despersonalización.

Sentirse desconectado de la realidad, sentir que el mundo que te rodea es irreal, sentir que no entiendes lo que sientes o no encontrar las palabras para expresarlo, sentirse desconectado con tu cuerpo; podrían ser síntomas de la despersonalización. La psicoterapeuta Imi Lo ha especificado que si bien al principio esto puede sonar paradójico, muchas personas sensibles y emocionalmente intensas tiendes a presentar problemas con el ‘adormecimiento emocional’; “un tipo de vacío o muere interna que atraviesa todo ser y les arrebata la felicidad y plenitud que la vida tiene para ofrecer”.

A su vez, la especialista ha explicado que el Desorden de Despersonalización “es la experiencia de sentirse irreal, desconectado, y, con frecuencia, incapaz de sentir emociones. Los individuos que experimentan despersonalización se sienten como si fueran observadores externos de sí mismos y usualmente reportan una pérdida de control sobre sus pensamientos o acciones”.

Una forma de reconocerla, es que cuando esto pasa en nuestros sentimientos “sientes en forma persistente o en repetidas oportunidades que te observas a ti mismo desde afuera de tu cuerpo, o sientes que las cosas que te rodean no son reales, o ambos. Las sensaciones de despersonalización y desrealización pueden resultar perturbadoras y es posible que sientas que estás en un sueño”.

Imi Lo a su vez señaló que este conocido como “adormecimiento emocional” puede tener sus raíces en la historia personas “que es demasiado dolora como para recordad”.

”Es parte de la naturaleza humana defendernos del dolor. Una vez que hemos experimentado una situación física o emocionalmente dolorosa, como ser traicionados o que alguien se entrometa, toda nuestra atención se enfocará en defendernos para que no suceda de nuevo”, explicó la especialista.

En este sentido, la psicoterapeuta indicó que los seres humanos solemos tener 3 formas de enfrentar experiencias traumáticas, sean emocionales o físicas y estas son: pelear, huir o congelarnos. “Si desconectarnos de los demás para evitar sentir dolor es ‘huir’, entonces adormecer nuestras emociones por completo es ‘congelarnos’“, ejemplificó.

“Cuando nos enfrentamos a situaciones extremas, como rechazo, abandono o vergüenza, nuestros cuerpos o psique entran en un ‘modo de adormecimiento’ como parte de esa respuesta de congelamiento. De hecho, la disociación es nuestro ‘estado natural como organismos’ viene de nuestros instintos animales para sobrevivir las circunstancias más inconcebiblemente difíciles. Cuando las cosas nos abruman, desconectarnos podría ser la única manera en la que podemos preservar nuestra cordura o salvar nuestras vidas”, complementó la experta.

Sin embargo, explico que el reflejo de autoprotección podría quedarse por mucho tiempo, inclusive cuando ya no nos estamos enfrentando al peligro que lo provoco. “El adormecimiento emocional tiende a no ser una elección consciente; puede que no estemos conscientes de la construcción del patrón sino hasta después de que se vuelve nuestra manera ‘normal’ de funcionamiento”, manifestó.

“Este patrón empezó como una manera de protegernos de los demás, eventualmente se transforma en una mecanismo para ocultarnos de nosotros mismos o para negar por completo nuestras necesidades”.

La desconexión o adormecimiento emocional se experimentan de diferentes maneras entre distintas personas: tal vez tengamos sensación permanente de aburrimiento y vacío, como si no fuéramos capaces de mostrar nuestras verdaderas emociones. Tal vez perdamos la capacidad de responder a eventos con la alegría o tristeza usuales, o tal vez nos cueste conectarnos con los demás de maneras profundas y significativas”, añadió.

Las señales y síntomas de este modo indicó Imi lo incluyen “despersonalización vacío, aburrimiento, abuso de sustancias, excesos, automutilación, quejas psicosomáticas, ‘inexpresividad’, o adopción de una postura pesimista, distante o cínica para evitar involucrarse con personas o en diferentes actividades.”